Acabó de cumplir 102 años. Recuerda con claridad varios pasajes de su vida. Está completamente sano. Admira a Velasco Ibarra y es amigo y seguidor del expresidente Correa.

Hijo de padre colombiano y de madre española, Francisco Luvín Erazo Narváez, este martes, 4 de abril de 2023, cumplió 102 años de edad. Lo hizo en la ciudad de Loja, en medio del calor de su familia: hijos, nietos, bisnietos y tataranietos. Casado dos veces y padre de 23 hijos, goza de una salud envidiable. A él se le cantó el cumpleaños feliz y hasta apagó las velas.
Una fiesta por sus 102 años
Llegó caminando al lugar donde se le preparó una fiesta, saludó a todos y pasó a sentarse en el sitio especial. Con un sombrero, una bufanda y ropa casual, lució sereno aquel día, siempre atento a lo que ocurría a su alrededor. No faltaron el café, los bocaditos y el típico pastel, particularmente preparado para el hombre centenario.
Con voz pausada, pero firme, empezó a desdoblar su vida, recordando viejos pasajes atravesados hace años y que los mantiene frescos en su memoria, como si hubieran ocurrido ayer. Le rodean 38 nietos, 22 bisnietos y nueve tataranietos.
Nació en Colombia, país de donde sus padres: Gabriel Erazo Villacís y Julia Narváez Jaramillo, debieron salir huyendo de la guerrilla que azotaba con fuerza en esa época. Tenía un año de edad y aquello posibilitó que lo introdujeran en una alforja (prenda típica) para poder transportarlo. Se asentaron en Nueva Loja. Allí permanecieron dos años y, posteriormente, viajaron a Quito, donde residieron por el lapso de ocho años.
De camino a Loja
La familia Erazo-Narváez buscó un nuevo espacio para vivir y decidió el sur del Ecuador. Fue directamente al sector Comunidades, perteneciente a Yangana, parroquia del cantón y provincia de Loja. Y allí se quedó para siempre.
Francisco Luvín Erazo, a la edad de 17 años, contrajo matrimonio con Dolores Gaona, de 14 años. Los aún adolescentes se fugaron de la casa para formalizar su hogar. Producto de esa relación tuvo 12 hijos. Tras el deceso de su esposa, contrajo segundas nupcias con Balbina Carrión Carrión, con quien procreó una hija.
El longevo Francisco, amante del redoblante y la guitarra, tuvo más hijos fuera de los dos matrimonios, distribuidos en Nueva Loja, Quito y hasta en su país de origen, Colombia. Ellos sí se comunican con él. En total son 23.
Un hombre muy trabajador
Recuerda con claridad el nombre de sus hijos, así como los de sus dos esposas. Su tiempo de escuela y las largas horas dedicadas al trabajo en el campo, en su condición de agricultor, especialmente en Yangana y Chinchipe, en Zamora Chinchipe. Cultivaba y vendía caña de azúcar, así como cerdos, también comerciaba panela y aguardiente. Estos dos últimos productos los distribuía en Cuenca.
“Ahora ya no puedo trabajar y solo paso comiendo y durmiendo”, dice entre risas el longevo cumpleañero, quien recibe 100 dólares como pensión y reside en el domicilio de su hijo, Bolívar Aviatar, en cuya casa se dedica a caminar.
Apegado a los gallos de pelea, a los caballos de paso, a las cabras, a la cacería, a la música, al vóley como ‘ganchero’ derecho, menos al alcohol, pero “sí a las mujeres”, como dice de viva voz y con una sonrisa picaresca, Francisco Luvín fue un excelente chalán, cuya actividad le dejó buenos recuerdos.
Ahora, a sus 102 años, aconseja a los jóvenes estudiar, trabajar y ayudar a las personas que necesitan, como lo hizo, según dice, en su tiempo. El secreto de su larga vida lo revela: “comida de campo”, precisa y detalla productos como las verduras, papa, nabo, col, entre otros, que hasta hoy cultiva en su huerta de Yangana. También dice que el arroz no faltó nunca en su mesa.
Conoció a Velasco y fue amigo de Correa
En su trajinar dice haber conocido al presidente de la República, José María Velasco Ibarra, en su visita a Loja. También señala que es amigo del exmandatario, Rafael Correa Delgado, a quien califica de trabajador y “buena gente con el pueblo” y no como “el señor (Guillermo) Lasso que se porta mal con la gente”.
Su tercer hijo, Bolívar Aviatar Erazo, de 75 años y militar retirado, manifiesta sentirse orgulloso de su padre porque durante el transcurso de su vida no hizo mal a nadie y más bien dejó huella donde estuvo.
También resalta su consistencia y buen estado de salud, corroborado por los médicos que lo tratan. Atribuye esto último a la buena alimentación y al ejercicio, toda vez que de Loja a Yangana se viajaba a pie o en acémila.
Un hombre católico
Asimismo, dice que la familia es muy unida y que lo quiere, protege y está pendiente de la salud de su padre, quien profesa el catolicismo. Es seguidor de la Virgen del Cisne, de la Virgen de Guadalupe. “Dios escucha nuestros pedidos y por ello a mi padre no le falta nada porque se pasó toda su vida trabajando”, precisa.
VOZ
“A mi primera esposa la conquisté con abrazos, besos y con cartas hasta que terminé robándomela”,
Francisco Luvín Erazo Narváez, personaje lojano
“Mi papá conoció la moneda oficial de esa época: el cuartillo”,
Bolívar Aviatar Erazo, el tercer hijo, de 75 años.
El personaje
– Tiene 23 hijos
– 38 nietos
– 22 bisnietos
– 9 tataranietos