Los accidentes de tránsito que a diario se producen en nuestra ciudad, son generados por motivos de variada índole que, la mayoría, podrían ser evitados, porque los causantes han conducido en exceso de velocidad, en estado etílico, no tienen la pericia necesaria, no respetan la distancia que debe haber entre dos vehículos, o conducen teniendo en sus manos algún dispositivo, generalmente un celular, lo que les impide maniobrar con acierto. Otros accidentes son ocasionados por imprevistos que se producen en las vías como derrumbes, deslaves, inundaciones, etc.
Hay otro tipo de accidentes producto de la irresponsabilidad de quienes están al frente de organismos que controlan la colocación de semáforos y señaléticas que, al no existir, producen confusión en los conductores, con consecuencias siempre lamentables. Nuestra ciudad ha crecido en todas direcciones y con ello sus necesidades aumentan, sobre todo en asuntos de movilidad vehicular. Es evidente que, en muchas calles de la ciudad, faltan las clásicas señales que indican la dirección (flecha) de la calle, el disco PARE para las secundarias. Varios conductores ante su inexistencia toman las precauciones y reducen la velocidad al cruzar la vía; otros lo hacen de manera irresponsable con funestas consecuencias. Entiendo que la colocación de los semáforos se lo hace de manera técnica, sin embargo, en algunas calles de poca afluencia sí existen, mientras en otras con notoria presencia vehicular, no. La policía de tránsito debe estar presente para regular la movilidad de vehículos y peatones en horas pico y en sitios congestionados; sin embargo, muy rara vez se los observa.
Otro asunto que se debe controlar es a los ciclistas que usan las ciclovías, diseñadas desde la época del alcalde José Bolívar Castillo y que responden a un derecho; pero, asimismo, quienes usan los vehículos livianos, deben respetar las señales de tránsito para evitar contratiempos a los viandantes. Los conductores de vehículos casi nunca respetan las ciclovías: se pegan a la vereda, encienden las luces de pare y con eso piensan que han cumplido. La policía muy poco controla esta contravención.
En definitiva, si todos respetamos las señales de tránsito (donde las hay), las leyes respectivas y conducimos con cuidado, la movilidad será ágil y segura.
Darío Granda Astudillo
dargranda@gmail.com