Euforia y frustración

La consagración de Argentina en el reciente Mundial de Catar, ha desatado una euforia ilimitada en su país, en América y gran parte del mundo, en donde ven al fútbol gaucho como un referente de un juego exquisito, vistoso y contundente. Obvio, la figura de un Messi superlativo, ha llevado a vivir una apoteosis de la que los argentinos no quieren despertar.

A pesar de iniciar su participación, en la fase de grupos, con un insólito tropezón ante Arabia Saudita, la albiceleste, con total y absoluta responsabilidad, supo salir adelante con un Messi que, ante México erró un penal que, lejos de amilanarle, fue un aliciente para llevar a su equipo hacia la gloria. Qué ejemplo de líder, quien, en los momentos más críticos, cuando debieron definir por pénales, como ante Países Bajos, dio el ejemplo para motivar a sus compañeros, igual en la final, en donde, asimismo, cuando la pizarra marcaba un 3 a 3 y la Copa se conseguiría desde los 12 pasos, magistral la figura de Messi para cobrar el primer lanzamiento y llevar a su equipo a la gloria. Qué ejemplo como futbolista y qué ejemplo como ser humano, por el momento, el mejor jugador del mundo.

La frustración vino de parte de Brasil, llamado desde antes del inicio de la Copa a ser el máximo representante del fútbol mundial y candidato a ganar su sexta copa. En los partidos de la fase de grupos, daba la impresión que Brasil sólo estaba entrenando con su fútbol alegre, elegante, de puro toque, pero no muy productivo. Se dio la licencia de perder ante Camerún. Ya en octavos, en media hora de fútbol liquidó a Corea anotando cuatro goles. Hasta allí llegó la magia de los brasileños porque ante Croacia, cuando debieron demostrar sus virtudes fueron superados desde los 12 pasos con un Neymar que, si bien anotó un gol propio de su genio, no dio la cara en el momento de los pénales y todo se derrumbó. En Brasil les faltó seriedad para asumir las responsabilidades en momentos cruciales.

Ecuador y Uruguay, no aprobaron el examen inicial.

Darío Granda Astudillo

dargranda@gmail.com

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