Algunos legisladores están desesperados por activar en la Asamblea Nacional la causal de destitución del Presidente de la República, contemplada en el Art. 130 de la Constitución, por grave crisis política y conmoción interna. Pero no existen los votos.
“Y lo peor de todo es que al parecer los correistas están tratando de regresar antes de lo que se pensaba, y ahora el correismo se frota las manos esperando la caída” ha dicho el coordinador de la bancada de Pachakutik, Salvador Quizhpe, cuyos compinches indígenas siguen dándole de largo al paro nacional. Sin embargo, el asambleísta no está de acuerdo en tumbar al gobierno. “Yo no puedo levantar la mano, dar el voto para que vuelva el correismo”, ha sido su reflexión.
Así mismo los representantes de otras bancadas legislativas no están de acuerdo con la destitución del primer Mandatario.
Esteban Torres del PSC asegura que no existen los votos, ni van a asistir en esta coyuntura. Que ese escenario es “absolutamente inconveniente para el país”. Su bancada no dará los votos.
La Izquierda Democrática y su representante Marlo Cadena cree que destituyendo al presidente de la Republica no se solucionarían los problemas de fondo. Dice que la crisis responde a todo un proceso de negación estructural a las necesidades que ha tenido el sector indígena por años, donde la clase política no ha dado salida. Mientras que Ana Belén Cordero (CREO) asegura que el correismo pretende “pescar a río revuelto”; que sus intereses nada tienen que ver con el movimiento indígena. En octubre de 2019 les interesaba incendiar la Contraloría del Estado donde reposaban expedientes del correismo, y ahora es la Fiscalía.
Por lo pronto, porque en política nada es seguro, los que pretenden en la Asamblea destituir al Mandatario de la Nación, no tienen los votos del PSC, ID y BAN. Requieren 92 y sólo tienen la mitad más uno.
¿Seguirán intentando con el paro nacional que al Presidente se le “caiga el alma al piso”? O tienen otras estrategias. No hay que olvidar que dentro de la mente siempre hay algo oculto.
Adolfo Coronel Illescas