‘En las cárceles del país no hay ni rehabilitación, ni reinserción social’

Wilson Sigcho Silva manifiesta que en el país hay dos tipos de delincuencia. Opina que el hacinamiento es preocupante.

Wilson Sigcho Silva opina que la ley se aplica de manera inequitativa.
Wilson Sigcho Silva opina que la ley se aplica de manera inequitativa.

Los últimos amotinamientos suscitados en las cárceles del país, que dejaron muertos y heridos, se deben a la falta de políticas de seguridad implementadas por parte de los diversos gobiernos de turno. Así opina el dirigente social y político lojano, Wilson Franco Sigcho Silva, quien acota que allí no hay ninguna rehabilitación y que más bien los presos se adiestran en malas prácticas.

Dos tipos de delincuencia

Dice que, en todo Estado burgués, capitalista e imperialista, hay dos tipos de delincuencia, aquella derivada por la falta de fuentes de empleo, cuyos ciudadanos roban para cubrir sus necesidades básicas y con ello sobrevivir.

Un segundo tipo de delincuencia, en su criterio, es aquella organizada en el Estado, donde la gente de dinero, vía electoral o dictadura, se adueña del poder político en su beneficio “para acumular la riqueza a costa del pueblo, como el alza de los combustibles, la explotación minera”.

Acota que la falta de trabajo y la rigidez de las leyes contra los sectores pobres que, por robar un celular o una gallina, van hasta 10 años a prisión, hacen que las cárceles se hacinen, como la de Loja, construida, en un inicio para 600 personas, pero que, al momento, sobrepasan las 1.113.

Contra las organizaciones sociales

Wilson Sigcho expresa que la fuerza pública del Estado actúa de manera no equitativa, en razón que protege a los sectores dominantes, mientras que por la mínima protesta reprime a las organizaciones sociales del país.

Habla que al interior de las cárceles hay privilegios con ciertos presos que forman grupos o bandas y que estas prebendas vienen de los mismos funcionarios públicos nombrados por el Gobierno Nacional, entonces, de allí se explica, según manifiesta, el hecho que se permita el ingreso de todo tipo de armas, todo “bajo el permiso de las altas autoridades”.

Señala que no entiende el hecho que cuando un familiar de un preso ingresa por visita llevando un alimento le registran en forma minuciosa, lo cual no ocurre con las bandas.

Wilson Sigcho comenta que el problema de las cárceles se solucionará cuando el Estado ejecute políticas de rehabilitación y reinserción social, ya que, al momento, “se han convertido en una universidad para los internos porque allí no enseñan a trabajar”.

También comenta que la creación de fuentes de trabajo debe ser urgente para evitar este fenómeno social, así como la educación, la salud, la vivienda, porque “si no se aplica estas políticas estatales, no habrá ni leyes ni policías que frenen la delincuencia”.

No hay rehabilitación

El activista social reitera que en las cárceles no hay rehabilitación alguna y que si esta existiera, entonces, los internos, al salir libres, contarían con una plaza laboral y aportarían con su producción a la sociedad. “Tampoco existe reinserción”.

VOZ

“Las cárceles se han convertido en una universidad para los internos porque allí no enseñan a trabajar”,

Wilson Sigcho Silva, dirigente social.