Hace unos días, un grupo de exfuncionarios del desaparecido Predesur nos reunimos en una cena de confraternidad. Entre recuerdos y anécdotas, surgió una pregunta: ¿Qué pasó con el Plan Inmediato de Riego de la Provincia de Loja?
Mediante Decreto Nro. 1551 de 1966, se creó el Instituto Nacional Ecuatoriano de Recursos Hidráulicos (Inerhi) como una entidad de derecho público adscrita al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
Ante la severa sequía de 1967-1968, que desató una ola migratoria de más de 185.000 lojanos hacia Guayaquil, Quito, Santo Domingo y la Amazonía, la Cámara Nacional de Representantes declaró en 1979 al Plan Inmediato de Riego Loja como obra de emergencia nacional, para su financiamiento se dispuso una participación de 200 millones de sucres provenientes de la recaudación del impuesto del 1% a las operaciones de crédito en moneda nacional.
Posteriormente, el 15 de noviembre de 1988, el Plenario de las Comisiones Legislativas reformó dicho decreto, transformando la renta fija en una asignación porcentual equivalente al 25% del impuesto mencionado, garantizando así una fuente permanente de financiamiento para la ejecución del Plan. Gracias a esas recaudaciones, el Inerhi logró ejecutar 11 proyectos de riego, dejó cinco en construcción y más de 400 acequias de riego particular distribuidas por toda la provincia.
El 25 de octubre de 1994, mediante Decreto Ejecutivo Nro. 2224, fue eliminado el Inerhi, se crea el Consejo Nacional de Recursos Hídricos (CNRH), transfiriendo las competencias y fondo del Plan Inmediato de Riego a Predesur, que continuó con la labor del riego en la provincia, ampliando los sistemas a 20 y construyendo más de 800 reservorios.
Pero, el 30 de diciembre de 2008, con la aprobación de la Ley de Creación de la Red de Seguridad Financiera se derogó el Impuesto del 1%, eliminando así la principal fuente de financiamiento del Plan.
En 2009, un proceso de reorganización institucional dispuso la transferencia de competencias, bienes y recursos de Predesur a entidades del Estado central y a los gobiernos autónomos descentralizados. Con ello, Loja perdió los fondos históricos del Plan Inmediato de Riego.
Hoy, la pregunta que queda no es solo qué pasó, sino, ¿quién asumirá la deuda histórica con el riego lojano?
Juan Carlos García-Espinosa
jcgarciae@hotmail.com