El llamado pasaporte más poderoso del mundo es el japones. Este brinda acceso a cerca de 193 países del mundo sin necesidad de visa. Por eso tal vez es pertinente preguntar ¿Es la nacionalidad algo positivo? ¿Cómo aporta a nuestra vida el ser ecuatorianos? ¿Aporta algo tener nacionalidad? Al pensar en la idea de nacionalidad actual, no puedo sino verlo como una etiqueta, como un símbolo de pertenencia, pero también de estatus y exclusión.
El nacionalismo tiene su origen desde las comunidades nómadas o tribus que han sido marcadas como el origen de la humanidad. La creación de una identidad compartida parecería ser el origen de la idea de nación, mucho antes que la idea de país. Esta identidad está en el lenguaje, vestimenta, costumbres y cultura que se comparte con otros seres humanos.
Más tarde en desarrollo de la humanidad devienen los reinos, que suponen una organización social más compleja, pero que tienen la necesidad de imponer fronteras y anexar personas. La idea de nación ya no se da de una manera tan simple, sino que ahora atiende a intereses cada vez más particulares.
Finamente tenemos a los imperios, que han marcado profundamente a la humanidad, y nos han dado una base geográfica política, entre otras tantas, sobre la cual se han establecido los estados que tenemos hoy en día. Todo este proceso estuvo plagado de exclusión y violencia, hechos basados en la falsa idea de superioridad por “raza” y por nacionalidad o procedencia.
Un pasaporte poderoso es el que permite viajar a varios países sin visa, y qué es una visa sino un elemento de exclusión y control. El ciudadano del mundo no existe, y las fronteras de ciertos países son intransitables para ciertas personas. La idea de nacionalidad, como forma de exclusión, es sin duda un rezago de la colonia, incluso un rezago del viejo imperio romano; tal vez es una idea tan antigua como la humanidad. Las nacionalidades, hoy en día, significan identidad, pero, al igual que antes, pueden significar exclusión y superioridad. Tal vez sea momento de pensar en una nacionalidad universal.
Juan Andrés Bravo Villacís
@JabravoV