El país de ‘divide y vencerás’

Desde la finalidad persuasiva que tiene la retórica aristotélica, existen ciertos pseudopolíticos que han sacado provecho de los “nuevos medios de comunicación” desde su vertiginosa evolución; situación que ha alterado de forma radical las tácticas empleadas para transmitir ideas y posicionamientos coyunturales. Hoy que el país amanece devastado, tras el trágico suceso que nos enluta, porque a diez días de las elecciones presidenciales, en un acto de violencia que conmocionó al Ecuador, asesinan de forma deplorable a un candidato fuerte cuyo lema de campaña fue “tiempo de valientes”. Pero en medio de la psicosis social que hoy vivimos desde nuestras realidades; algunos medios de comunicación, algunos políticos y politiqueros, han llevado a la opinión pública muestras de la indignación ciudadana, y así mismo los infaltables discursos de odio, de venganza, de adoctrinar al pueblo y generar una mayor crisis de valores que de una u otra manera nos estaría instigando a través de sus mensajes subliminales a presenciar una guerra civil.    En tanto el progresivo uso de redes sociales como arma para extender aquellas retóricas de odio, los discursos de “divide y vencerás”, de “yo lanzo la piedra y me escondo”, los infaltables troles que difunden rumores y noticias falsas, se han ido proliferando y de paso, beneficiando los algoritmos de las empresas de Internet. No cabe duda que este año electoral quedará escrito en la historia, como uno de los más violentos del siglo XXI, donde la democracia tambalea frente al crimen organizado. Pero es hora de que depongamos actitudes negativas que fomenten el rencor y la apatía, así como aquellos discursos odiadores o comportamientos enfocados en atacar a través de mensajes peyorativos en los que se discrimine, ofenda, difame a una persona, grupo social, entidad, organización, etc. El país de la mitad del mundo debe recobrar el equilibrio que algún día lo tuvo, para convertirse en un país de paz. Fomentemos iniciativas que garanticen nuestro derecho a la libertad de expresión, basados en los valores éticos fundamentales.

Lucía Margarita Figueroa Robles

sumaguarmi@gmail.com

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