Ahora sí el nuestro es ya un país deshecho. Con el asesinato del candidato Fernando Villavicencio hemos tocado fondo y no solo se ha desnudado el reino financista de la mafia y el narcotráfico, sino la ineptitud y ruindad manifiestas de un fantoche que llegó a ser presidente por puro ego y gracias al odio que sembró. Pues bien, el presidente Lasso ya está en las páginas de nuestra historia. Pero de nuestra historia oscura, de esa que adormece, que indigna, que nos avergüenza en todas las latitudes del mundo. Asco y cólera es lo que sentimos. Se ha llevado el país en peso. Ya no queda país, no queda República, mucho menos Estado, peor democracia. O, si apenas algo queda, son residuos de una democracia ensangrentada, manchada por manos criminales, con olor a muerte y ensombrecida por el gobierno nefasto de los pésames. Todo, para nada, pues toda acción estatal es tan inútil como aquel que la lidera… Hemos tocado fondo, ya no hay dónde más. Ecuador es una caverna sin un atisbo de luz, una fosa común que aniquiló el sentido de vida-patria. Un barco que naufragó no porque el mar haya sido rebelde, sino porque su capitán resultó un bueno para nada. Pero la culpa, para los más elementales, sigue siendo de Correa. Encima de incompetentes, pueriles.
Qué páginas tan ennegrecidas nos toca escribir. Lo importante, si aún mantenemos la mínima esperanza de salir de este episodio macabro, es tener claridad meridiana para identificar a los actores de todo este entramado y dar, el próximo 20 de agosto, una respuesta categórica. O sino la condena ya no será solo para este gobierno incapaz, sino para todos. Una condena generalizada, vergonzosa y pavorosa. ¿Será que la sentencia palaciana se materializa?: “Con guantes de operar, hago un pequeño bolo de lodo suburbano. Lo echo a rodar por esas calles: los que se tapen las narices habrán encontrado carne de su carne” (Pablo Palacio, 1927). ¿Se taparán las narices los que condujeron y mantuvieron en el poder al portador de los zapatos rojos? ¿Encontrarán carne de su carne?
José Luis Íñiguez G.
joseluisigloja@hotmail.com