Plan International advierte un escenario severo en Ecuador, con alrededor de 1,3 millones de personas en zonas de riesgo por inundaciones y deslizamientos.

Con base en datos de población del INEC, cerca de 390.000 niñas, niños y adolescentes podrían estar expuestos a los efectos de un escenario severo de El Niño en Ecuador, dentro de una población estimada de alrededor de 1,3 millones de personas que se encontrarían en zonas de alto riesgo frente a inundaciones y deslizamientos, según los escenarios de población potencialmente afectada contemplados en los planes de preparación del Gobierno Nacional.
Las provincias con mayor exposición serían Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santa Elena y Santo Domingo de los Tsáchilas, de acuerdo con estos escenarios. La situación adquiere especial relevancia tras la declaratoria de Alerta Roja a nivel nacional ante el evento El Niño por parte de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos.
Niñez en riesgo
Expertos humanitarios de la organización Plan International advierten que una emergencia de esta magnitud puede afectar a la niñez más allá de los daños inmediatos. La interrupción de clases, los desplazamientos y las dificultades para acceder a agua, saneamiento y otros servicios esenciales pueden alterar sus rutinas, redes de apoyo y condiciones de protección.
“Los desplazamientos y la pérdida de espacios seguros —en el hogar, la escuela o la comunidad— pueden dejar consecuencias profundas en la vida de niñas y niños. En una emergencia, la separación de sus familias, el aumento del estrés y la desatención, así como el riesgo de recurrir al trabajo infantil u otras estrategias de supervivencia, pueden poner en juego su protección, bienestar y desarrollo. Pero el impacto no termina allí: perder de manera repentina su casa, su escuela o las rutinas que les daban seguridad también puede generar una fuerte afectación emocional y romper los referentes de estabilidad que necesitan para crecer”, menciona Catalina Vaca, Representante de País de Plan International en Ecuador.
La preparación empieza antes
La Alerta Roja coloca la anticipación en el centro de la respuesta. Para la niñez, esto implica prever mecanismos para mantener la continuidad educativa, contar con espacios seguros y asegurar el acceso a servicios esenciales y rutas de protección si las comunidades resultan afectadas.
También supone incorporar las perspectivas de niñas, niños y adolescentes en la preparación, considerando los riesgos que identifican en sus propias comunidades y las barreras que enfrentan durante una emergencia.
Desde su experiencia en protección de la niñez y respuesta humanitaria, Plan International en Ecuador viene participando en acciones de preparación vinculadas con educación en emergencias, protección, apoyo psicosocial y agua, saneamiento e higiene.
Una respuesta que requiere coordinación
Si el escenario severo contemplado por las autoridades llegara a materializarse, la respuesta y recuperación podrían extenderse durante meses, afectando la educación, los medios de vida, los servicios básicos y los mecanismos de protección. La magnitud de la población potencialmente afectada hace necesario que la preparación y la respuesta se articulen desde ahora entre autoridades, comunidades, organizaciones humanitarias, cooperación internacional, sector privado y otros actores.
“La magnitud de este escenario nos plantea el desafío de prepararnos de manera coordinada. Es fundamental que autoridades, comunidades, organizaciones humanitarias, cooperación internacional, sector privado y otros actores podamos anticipar necesidades y reducir brechas antes de que ocurra la emergencia, poniendo especial atención en quienes enfrentan mayores riesgos, como niñas, niños y adolescentes”, finaliza Catalina Vaca, Representante de País de Plan International Ecuador.
CLAVE
Las provincias con mayor exposición serían Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santa Elena y Santo Domingo de los Tsáchilas, de acuerdo con estos escenarios.