La VI Edición del FIAVL 2021 concluyó luego de brindar al pueblo ecuatoriano, dos semanas llenas de arte y cultura, a pesar de las inclemencias del clima; la crisis sanitaria; la austeridad y los detractores que nunca pueden faltar. Se dice que el ser humano no está diseñado para ser completamente feliz porque aunque nos ofreciesen en este instante el premio mayor de la lotería, nuestros problemas o preocupaciones no se solucionarían ahí. Y es que la felicidad no constituye un fin, sino un medio, la herramienta idónea para elevar nuestra motivación, por ello con el paso del tiempo dejamos de desvelarnos por la negatividad y falta de propuestas de la gente, logrando desechar nimiedades para enfocarnos e irradiarnos de positivismo, porque estar rodeados de personas que se quejan por todo, quita la energía a los demás, y entre varias situaciones dignas de elogiar, encauza nuestra atención únicamente en algún pequeño error.
A diferencia de otros años, el presente FIAVL ofreció espectáculos gratuitos, a los que cientos de lojanos pudieron acceder, así mismo se sumaron instituciones culturales para ofrecer eventos de calidad en las calles de la ciudad, por amor al arte y por demostrar el ingente talento en la cantera inagotable de artistas. Tal es el caso del Conservatorio de Música Salvador Bustamante Celi, que participó activamente, luego de casi dos años de educación e-learning; tanto en el pregón, desfile de alegorías, eventos en los escenarios móviles, y el cierre en la plaza de la cultura, en donde se pudo apreciar entre otras participaciones, un encuentro de bateristas, llenando de energía y regocijo a todos los asistentes. El FIAVL es de y para los lojanos, y hay aspectos que sin duda alguna se deben mejorar y/o fortalecer, pero no cabe duda que estos días de sensibilización artística estimulan el universo creador de quienes transitamos por los verdes saucedales a orillas del Zamora. Que el arte nos siga uniendo como lojanos.