Dirigente revela que los pasos ilegales son muy conocidos, incluso atraviesan el río, contiguo a Zapotillo, pero que nadie controla. Habla de un millonario perjuicio.

Los productores de cebolla del cantón Zapotillo, fronterizo con el Perú, en la provincia de Loja, se encuentran preocupados. Dicen que el contrabando es incontrolable y no hay autoridad que pueda frenar aquello, mientras tanto las pérdidas son considerables y que van hasta ocho dólares en quintal.
Un masivo contrabando
El presidente de la Asociación de Producción Agrícola de Cebolleros Zapotillanos, Iván Maldonado González, califica de masivo el contrabando, tanto por Zapotillo y Huaquillas, en El Oro, lo cual les origina una competencia desleal y, por tanto, el quintal lo expenden forzosamente en cuatro dólares, es decir, no se compadece con el costo de producción que está entre 12 y 13 dólares.
El productor manifiesta que esta situación genera perjuicios económicos al Estado por la fuga de divisas al país vecino, afectando a los transportistas, a los propietarios de centros de comercio, entre otros sectores y lo inquietante, dice, es que la problemática se repite todos los años, sin control alguno.
Es por ello que, según informa, la Asociación, este año, optó por organizarse para, primeramente, concienciar en la opinión pública sobre lo negativo que significa el contrabando que en sí deriva en “delincuencia organizada” y si el régimen del presidente, Daniel Noboa Azin, se propone luchar contra este fenómeno social, lo primero que debe hacer es controlar las fronteras en general.
Complicidad de autoridades
El dirigente acota que, sin embargo, “estamos permitiendo que el contrabando ingrese públicamente con la complicidad de las autoridades de Policía y Aduanas. Destaco el aporte brindado por el Ejército, pero, lamentablemente, cuenta con poco personal”.
Iván Maldonado dice que espera la posesión del nuevo gobernador para, juntamente con él, diseñar un plan operativo anual y erradicar esta mala práctica. Especifica que en Zapotillo son conocidos los pasos del contrabando, por ejemplo, por Miraflores, ubicado a 200 metros del Puente Internacional e igual distancia de la Policía Nacional y la Aduana, sin embargo, “no logran ver nada”.
Incluso, revela el productor, los carros con la cebolla pasan por el río, cerca de la ciudad de Zapotillo, y de aquí se distribuye a Loja, Guayaquil, Ambato, Santo Domingo, Quito, entre otras urbes, donde se comercializa libremente el artículo peruano, originando un perjuicio a los sembradores zapotillanos de alrededor de ocho millones de dólares.
No son sujetos de crédito
“El problema del contrabando en Zapotillo es verdaderamente grave y si no lo controlamos ahora se desbordará y al cabo de uno o dos años tendremos delincuencia organizada que ya no podremos fácilmente combatirla”, expresa con preocupación, al tiempo señala ver con incertidumbre a 2024 porque no hay ayuda de la banca pública, respecto a préstamos por ser considerados no sujetos de crédito.
SIEMBRA, COSECHA Y DISTRIBUCIÓN
800 hectáreas de cebolla fueron sembradas este 2023, con una producción de entre 900 y mil quintales, lo que daría unos 800 mil quintales.
Las siembras son desde abril y van hasta mayo, junio, julio, agosto; las cosechas se cumplen hasta diciembre.
El artículo es distribuido a diversas ciudades del país.
DÍGITO
La Asociación de Cebolleros cuenta con 160 integrantes activos.