Parece que la corrupción y el mal manejo del Estado son endémicos de Loja y Ecuador, es fácil caer en la desesperanza y el pesimismo. Sin embargo, es trascendental reconocer que cada uno de nosotros desempeña un papel importante en la construcción de una Loja más justa y equitativa.
Es crucial que nos demos cuenta de que el cambio real comienza con el empoderamiento ciudadano. Hay que dejar de depender de los líderes políticos mesiánicos que prometen soluciones milagrosas a nuestros problemas, y en su lugar, asumir la responsabilidad personal de mejorar nuestra comunidad. Debemos exigir a las autoridades que luchen contra la corrupción local y trabajar juntos para construir una ciudad más urbanísticamente regulada, limpia y segura.
No podemos esperar que el gobierno local lo haga todo por nosotros. Tenemos que hacer nuestra parte para mejorar la ciudad, comenzando por hábitos simples como no arrojar basura a la calle, barrer el frente de casa, cuidar nuestro mobiliario urbano o ceder el paso a los adultos mayores. También podemos aportar nuestras habilidades y conocimientos a la comunidad sin esperar una retribución económica, al menos una vez en la vida.
Finalmente, debemos participar activamente en la política y las decisiones que afectan a nuestra sociedad. Solo el unirnos y trabajar juntos como ciudadanos puede hacer un cambio real y duradero. El cambio somos nosotros, y solo nosotros podemos marcar la diferencia en nuestra comunidad.
Víctor Antonio Peláez
victorantoniopelaez@gmail.com