Manifiesta que la ‘tasa’ es de 50 dólares a la semana por 18 establecimientos, da un total de 900 dólares. La inseguridad allí intranquiliza.

A los habitantes del barrio Cuarto Centenario, en el centro de la ciudad de Loja, alrededor de 18 licoreras los tienen preocupados. Es que, dicen, que la atención es las 24 horas del día, durante los siete días de la semana, sin que autoridad alguna vigile y sancione aquello. Se habla que, al parecer, hay cobros indebidos a los propietarios para dejar que ejerzan esa actividad.
Licoreras y bares
El presidente del sector, Marcos Ramón Morán Salazar, manifiesta que, junto con otros inconvenientes, la inseguridad es el principal problema al momento y que ello es fruto de la gran cantidad de licoreras y bares existentes, especialmente en las calles Azuay, Nicolás García, Ramón Pinto y José María Peña, donde se ha contabilizado hasta 18 locales.
Esta situación, dice, ya denunció en meses anteriores y que, ante ello, un amigo que tenía este tipo de negocios le aseguró que su lucha por erradicar esa actividad sería imposible porque cada uno de los propietarios cancelan a la semana 50 dólares para que los dejen expender el licor sin ningún problema.
Acota que esta aseveración lo dejó pasmado y que también confirma aquello cuando los fines de semana y feriados las licoreras atienden al público las 24 horas el día, sin que nadie limite aquello cuando lo normal, de acuerdo a lo establecido, se puede ejercer esta labor desde las 17:00 hasta la 01:00 del siguiente día, máximo.
Atienden las 24 horas del día
“Pero aquí nos quedamos asombrados porque las licoreras y bares atienden las 24 horas, sacan bocinas a las calles, con micrófonos, hacen ruido con música bailable hasta la madrugada, llegan en carros a beber, se amanecen”, se queja el dirigente barrial y acota que la sorpresa es mayúscula cuando en los informes que presentan las autoridades: Policía Nacional, Intendencia y Comisaría, no encuentran novedad alguna, cuando “nosotros que vivimos allí llamamos a la Policía y al ECU 911, pero nunca llegan”. M
Manifiesta que esto último podría relacionarse con lo denunciado por el dueño del establecimiento que les permiten laborar, a cambio del pago de 50 dólares por cada local que, multiplicado por 18, da un global de 900 dólares a la semana y al mes: 3.600 dólares.
“Para una autoridad que está recibiendo dinero es excelente este tipo de labor y de trabajo, y por eso algunas veces los funcionarios de las entidades públicas que llegan a esos puestos salen con buenos carros y hasta casas”, expresa el dirigente, tras señalar que ello es censurable y hasta contradictorio porque, lejos de imponer el orden en el barrio, dejan que los locales laboren a su libre albedrío y luego “nos vienen con el cuento que cuando vienen están cerrados y ello no es así”.
Comercio de droga
Marcos Ramón Morán comenta que el ‘Cuarto Centenario’ se ha vuelto peligroso, después de las 23:00, que es cuando llega gente desconocida que consume droga y también de la otra que se aprovisiona de la sustancia para ir a vender en la ciudad.
VOZ
“Hay locales que venden licor que tienen permiso para tienda o restaurante. No nos oponemos al trabajo, pero sí que se cumpla con lo que establece la ley”
Marcos Román Morán, presidente del barrio lojano