Defender los derechos de las personas apasiona a Zoila Berrú Aulestia

La joven profesional es especialista en el área constitucional. Su preparación es constante.

Zoila Berrú Aulestia nació en la provincia de El Oro, pero lleva casi 12 años radicada en Loja, ciudad a la que agradece por todo lo que le ha brindado en su vida.
Zoila Berrú Aulestia nació en la provincia de El Oro, pero lleva casi 12 años radicada en Loja, ciudad a la que agradece por todo lo que le ha brindado en su vida.

Una apasionada de su profesión, de la lectura, la formación constante y del Derecho Constitucional. Así es Zoila Berrú Aulestia, joven abogada oriunda de la provincia de El Oro pero que se define como una lojana de corazón, porque en Loja es donde ella ha vivido momentos demasiado importantes en su vida.

Con 31 años de edad, esta joven profesional, que lleva cuatro años ejerciendo como abogada en libre ejercicio, ha ido poco a poco labrándose un nombre al asumir la defensa de personas y funcionarios en casos que han captado el interés público.

Zoila Berrú Aulestia, quien llegó a Loja hace 12 años aproximadamente para estudiar Derecho en la Universidad Nacional de Loja (UNL), cuenta que decidió ser abogada por su gusto por la lectura. “Recuerdo que desde la escuela pasaba muchas horas en libros”, menciona y señala que fue a los 15 años de edad cuando tuvo claro que quería ser abogada.

Los cuatro años que lleva de experiencia profesional los evalúa como gratificantes, sobre todo por ser una jurisconsulta joven y ser mujer. “Lastimosamente esta es una profesión en la que una mesa, para determinar ciertos asuntos, se toman en cuenta solo a abogados, a hombres”, dice, pero se siente tranquila porque el camino para las abogadas mujeres se va abriendo de a poco. A pesar de eso, confiesa que en su labor y por ser mujer, ha atravesado momentos incómodos. Algo que lo sigue viviendo es que en los juzgados cuando es defensora junto a un colega hombre, siempre se refieren primero a él y después a ella. “Al hombre le dicen doctor y a mí me dicen niña”, cuenta y señala que eso al principio le llamaba la atención, pero hoy en día le causa gracia.

Formación constante

Para Zoila Berrú Aulestia, el Derecho es una profesión que requiere una preparación permanente. Eso ella lo profesa siempre y en la actualidad, estudia una maestría en Derecho Constitucional en la Universidad Andina Simón Bolívar (UASB). A más de eso, gran parte de su tiempo lo dedica a la lectura y análisis de sentencias de tipo constitucional. “No hay nada que me guste más en este mundo que leer sentencias de Corte Constitucional”, afirma. Incluso los fines de semana, cuando no está en su oficina o tiene que ir a litigar en los juzgados, su mejor manera de disfrutar es seguir leyendo sentencias. Con su computadora, un cuaderno y un lápiz, todo el día lo dedica a esta actividad.

Si bien el Derecho es una profesión en la que existen áreas en las que se pueden especializar, esta joven abogada se inclinó por lo constitucional “porque de la Constitución nace todo”.

Algo que la motivó a especializarse en esta área es el respeto a los derechos de las personas, los cuales han sido vulnerados durante el transcurso de la historia. “Los estados tienen que respetar y garantizar los derechos de las personas”, reflexiona. “Porque si no podemos respetar esos núcleos esenciales de los derechos, por poner un ejemplo la libertad de expresión, vamos a vivir en países en los que simplemente el Estado haga lo que quiera con nosotros y seamos víctimas de esas arbitrariedades, y esas cosas no se pueden dar”, opina.

En todo el tiempo que lleva de ejercicio profesional, hay un caso que la ha marcado y que siempre lo recuerda: el de una exfuncionaria pública a quien la entidad en la que laboró no le otorgaba su jubilación. No es un caso cualquiera, porque a esa exfuncionaria, que por la defensa de Zoila Berrú Aulestia obtuvo que sus derechos se cumplan, padece una enfermedad catastrófica. Ese caso para la joven abogada es bastante especial porque le recordó un drama que vivió en su familia: el de su fallecido abuelo, quien por un problema en sus riñones debía realizarse diálisis en un hospital público. “Ese caso para mí fue algo bastante personal, porque fue como hacerlo para mi abuelo. Me recordó a mi abuelo”, indica.

Proyección

Con total seguridad, esta joven profesional del Derecho afirma que su meta a futuro es seguir laborando en el libre ejercicio y patrocinando casos de personas cuyos derechos sean vulnerados. No está entre sus planes convertirse en funcionaria pública. “Lo que me interesa y lo me apasiona es el litigio, es ver lo que pasa con la gente día a día, es ver cómo se vulneran esos derechos y cómo podemos por medio de los órganos jurisdiccionales, reivindicar y hacer que se respeten los derechos de las personas”, aclara.

VOZ

“Me apasiona lo que hago”