‘Deepfakes’ y clonación de voz, los nuevos riesgos de la inteligencia artificial

Para Lorena Conde, directora de la carrera de Ingeniería en Sistemas de Información de la UIDE, esta evolución plantea nuevos desafíos para la seguridad digital.

La situación también plantea retos para el marco jurídico.
La situación también plantea retos para el marco jurídico.

Durante años, una fotografía, una grabación o la voz de una persona conocida fueron consideradas señales suficientes para generar confianza sobre la autenticidad de un hecho. Sin embargo, el avance de la inteligencia artificial generativa está cambiando esta percepción. Hoy es posible crear imágenes, modificar fotografías, producir videos de situaciones que nunca ocurrieron y reproducir voces a partir de breves muestras de audio.

Para Lorena Conde, directora de la carrera de Ingeniería en Sistemas de Información de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), esta evolución plantea nuevos desafíos para la seguridad digital, pues la capacidad de generar contenidos hiperrealistas facilita la suplantación de identidad y amplía las posibilidades de fraude.

Escenarios

Los llamados deepfakes y la clonación de voz han dejado de ser recursos asociados exclusivamente a experimentos tecnológicos o efectos audiovisuales. Los actuales sistemas de IA pueden analizar patrones de voz, entonación y características faciales para generar réplicas cada vez más convincentes en poco tiempo, dificultando que una persona pueda determinar por sí sola si un contenido es auténtico.

El riesgo aumenta cuando estas herramientas se combinan con técnicas de ingeniería social. Los ciberdelincuentes pueden recopilar información disponible públicamente en redes sociales, como fotografías, nombres de familiares, lugares de trabajo, hábitos y formas de comunicación.

Con estos datos construyen escenarios personalizados que buscan provocar miedo, confianza o una sensación de urgencia.

Conde advierte que la vulnerabilidad no se encuentra únicamente en las herramientas utilizadas por los atacantes. La información que las personas comparten públicamente también puede convertirse en un recurso para construir este tipo de fraudes. Fotografías, videos y datos personales disponibles en plataformas como Facebook, Instagram o LinkedIn pueden contribuir a crear perfiles detallados de posibles víctimas.

Desafío

En este contexto, Ecuador enfrenta el desafío de fortalecer tanto sus mecanismos de protección como su capacidad de respuesta frente a nuevas modalidades de delitos digitales. Entre los grupos que requieren especial atención están los adultos mayores, quienes pueden enfrentar mayores dificultades para identificar contenidos manipulados y, en muchos casos, mantienen una mayor confianza en las comunicaciones telefónicas.

La situación también plantea retos para el marco jurídico. La utilización de identidades sintéticas y contenidos generados mediante IA abre nuevas interrogantes sobre la persecución y sanción de conductas que no siempre encajan de manera directa en las figuras tradicionales de los delitos informáticos.

Frente a este panorama, la ciberseguridad no puede depender exclusivamente de sistemas y herramientas tecnológicas. También requiere fortalecer la educación digital y promover hábitos como verificar una solicitud antes de realizar transferencias, confirmar la identidad de quien se comunica y limitar la cantidad de información personal que se publica en internet.

Las universidades

Para Conde, las universidades también tienen un papel fundamental en esta tarea. Su responsabilidad no se limita a formar profesionales capaces de utilizar inteligencia artificial, sino que incluye preparar ciudadanos con pensamiento crítico, capaces de comprender los alcances de estas tecnologías y cuestionar la información que reciben.

En una época en la que una voz, una fotografía o un video pueden ser recreados artificialmente, ver y escuchar ya no necesariamente significa comprobar.

CLAVE

La prevención dependerá cada vez más de la capacidad de las personas para verificar la información, proteger su huella digital y actuar con cautela frente a situaciones que apelan a la urgencia o la confianza.

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