Decir no sé

Noah Harari destaca en su libro 21 lecciones para el siglo XXI menciona: “los humanos preferimos el poder a la verdad” y esto debido a que “invertimos mucho más tiempo y esfuerzo en intentar controlar el mundo que en entenderlo”.

 Y como dice Gómez de Ágreda en Mundo Orwell: “pretendemos dominar el mundo, aunque sea a costa de distorsionarlo de tal manera que resulte imposible entenderlo”.

Esto se da porque muchas de las veces, quien te está diciendo cómo hacer las cosas, no tiene ni idea de cómo se hacen y nunca lo ha hecho, lo peor aún es que en vez de dejar hacer las cosas a quienes, si saben cómo hacerlas, dan su opinión y dicen (equivocadamente) cómo se hagan. Esto distorsiona la realidad, y muchas veces quién está al frente si no toma las buenas ideas, aunque no sean suyas, creará una distorsión en donde el más eficaz perderá con el tiempo su eficiencia y el menos eficiente se creerá capaz y dañará su entorno. Un gran problema de nuestra sociedad, es que se termina contradiciendo a Henry Ford y se construye una reputación con lo que se dice que se va a hacer, en vez de con lo que se hace realidad.

Debemos aprender a entender el mundo, no necesariamente para conquistarlo, sino para tomar lo mejor de él y retribuirlo, no tenemos por qué saberlo todo y no debemos tener miedo a decir “no sé” así evitaremos crear una falsa realidad en donde lo que está mal se normalice, y lo que está bien, se vea como extraño.

Santiago Ochoa Moreno

santiago_ochoa_2008@hotmail.com