Entre tantas historias que se vierten en la sociedad mundial y ecuatoriana, creo que es mejor vivir en armonía social, para ello, nada mejor que convivir en paz. Ello significa, no sólo la intención de cada ser humano de no generar conflicto, sino también el hecho de no difundirlo.
Recordemos que en la pandemia de la Covid 19, muchas personas morían de miedo a contagiarse, se encerraron tanto, que solamente encontraron la muerte. Con la paz, creo que es igual, hablamos solo de conflictos, de peligros, de asaltos, de circos politiqueros, de tantas cosas, y no nos concretamos a vivir en paz, a alegrarnos por vivir, a reírnos, a disfrutar con la familia, con amigos, con los compañeros de trabajo, a ser felices.
La convivencia en paz, es la forma más potente de cambiar una sociedad. Un conflicto nace entre dos personas, si le dejamos solo a quien quiere alterar nuestra paz, no habrá conflicto. Recientemente por una crisis diplomática, se quiso ocasionar un gran conflicto mundial, cuando en realidad era la defensa de un derecho personal que solamente generaba perjuicio individual, que nada tenía que ver con la sociedad ecuatoriana para que se compliquen relaciones estatales. Les pregunto a quienes se enfrentan con odio por asuntos de otros. ¿Qué ganan?: absolutamente nada. Vivamos en paz entre nosotros y no permitamos que los politiqueros o gobernantes nos inmiscuyan en sus conflictos.
Manuel Salinas Ordóñez
manuel.salinas@unl.edu.ec