Desde el último sábado se activaron esos dispositivos en el barrio San José Bajo, ubicado al noroeste de la localidad.

El sonido que el sábado 19 de octubre de 2024 empezó a escucharse, a eso de las 11:15, en el barrio San José Bajo, ubicado al noroeste de la localidad, correspondía a las alarmas comunitarias que desde ese día se activaron en varios puntos de ese sector.
Sandra Iglesias, presidenta del barrio San José Bajo, dijo sentirse gratificada por el trabajo que la directiva de ese sector ejecuta a favor de los moradores y que es parte de las actividades que anualmente se planifican para mejorar la seguridad del sector.
En calles del barrio
En 2020, bajo la presidencia del ingeniero Patricio Orellana, nació la idea de adquirir las alarmas comunitarias; la pandemia del Covid-19 evitó que ese proyecto se cristalice; en octubre de 2023 se adquirió la primera alarma y más adelante 7.
“En febrero de 2024, con la nueva directiva, presidida por mi persona, se compraron 8 alarmas más las cuales están distribuidas en todas las intersecciones de las calles de nuestro barrio”, dice la presidenta, quien destaca el apoyo de los moradores.
Mejorar seguridad
Jaime Herrera Abad, con rango de coronel, comandante de la Policía Nacional, emplazada en la provincia de Loja (e), destacó el aporte de los moradores de ese barrio cuyas gestiones están encaminadas a mejorar la seguridad.
“Este proyecto no sólo representa una mejora en la seguridad sino, también, un símbolo que representa la unión y el compromiso entre la Policía Nacional y la comunidad”, expresó Herrera Abad, quien destacó el apoyo ciudadano.
Con circuito Celi Román
Patricio Espinosa, vocal de la directiva de ese barrio, explicó que las alarmas comunitarias están integradas a los celulares de los moradores del barrio San José Bajo, a través del circuito Celi Román, de la Unidad de Policía Comunitaria (UPC).