Con cabeza fría

Pocas veces, en la historia deportiva de nuestro país, se ha visto y vivido con tanta intensidad como ahora, la participación de la Tri en el Campeonato Mundial de Fútbol Catar 2022. Ha sido su cuarta participación, centrando sus aspiraciones en llegar lo más lejos posible, superando lo hecho en las tres ediciones anteriores.

Los tres colores de nuestra sagrada bandera, literalmente, cubrieron a todo el territorio nacional. Niños, jóvenes y adultos con un orgullo sin límites vestimos la camiseta de la selección. De cerca y de lejos, se observaba una sola verdad: el Ecuador parecía una sola mano, un solo puño, estirado al infinito, en busca de la gloria.

Allá, en Catar, la euforia ecuatoriana colmaba de gritos y colores en cada presentación de la Tri. Ese 2 a 0 al país anfitrión nos llenó de felicidad hasta la saciedad: ganamos al dueño de casa, era la primera vez en un Mundial, empezábamos a hacer historia. Luego, el empate ante los Países Bajos, selección a la que Ecuador la tuvo contra el piso, casi nos vuelve locos; realmente, qué bien que jugó la joven selección ecuatoriana…el pase a octavos parecía inminente.

El tercer rival era Senegal, campeón vigente de África, a la que nunca antes, en partidos amistosos, la habíamos ganado. Sólo necesitábamos el empate; y, con un fútbol poco convincente lo veníamos consiguiendo. Se nos heló la sangre con el penal al terminar la etapa inicial. En la complementaria el gol de Caicedo nos devolvió la vida solo para respirar, porque no se supo administrar estratégicamente el empate y los africanos, que venían con hambre de triunfo se llevaron el pase a octavos con el 2 a 1. Hubo lágrimas de los jugadores y acá, millones de ojos se humedecieron al ver como un sueño tan hermoso, se convirtió en una pesadilla. Nos quedamos.

Analizando la participación de Ecuador con cabeza fría, a pesar de habernos colmado de euforia, sin embargo, es un fracaso, apenas 4 puntos de 9 posibles. No se cumplió el objetivo de clasificar a octavos. Para nuestro consuelo, otras selecciones, más grandes como Alemania y Bélgica, también se quedaron… de seguro vendrán tiempos mejores.

Darío Granda Astudillo

dargranda@gmail.com

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