Los acontecimientos suscitados tras los vergonzosos casos metástasis y purga, ponen al descubierto una organización criminal perfectamente distribuida y empoderada en todo el andamiaje institucional del Estado.
Si se observa el problema desde la neutralidad, la estructura del Estado, en todos sus componentes está afectada, gran culpa de este problema la tiene la partidocracia y los grupos de poder, que manejan el país a su antojo, más por intereses particulares, que por generales; no estoy diciendo que esto es nuevo, lamentablemente es parte de nuestra historia.
Acentuándose en las últimas seis décadas, la putrefacción emana pus y hedor, a todo nivel, sobre todo en los últimos 17 años, sobrepasando los límites. La olla se destapó y los grillos cantan sus siniestras intenciones, jueces, fiscales, ministros, policías, militares, asambleístas, es decir, burócratas en todos los niveles, desde el chico, hasta el alto, son cómplices de toda está degradación moral.
Tanto es así, que han convencido a casi todo un pueblo, que lo bueno está mal y lo malo está bien, solo imaginemos, que tan sucio será su mundo, que entre ellos se delatan, mientras sus líderes escupen verborrea buscando impunidad, los zoquetes y su servilismo, derraman lágrimas de dolor.
Ejemplo de ello, M. Salazar, canta como lora, será debido a su 55% de discapacidad psicosocial (El Universo, 18/03/2024), o, a lo pérfido de su condición moral, que parece ser normal en este tipo de clanes. Me imagino lo retraída, tímida e introvertida que debe ser está pobre mujer, sobre todo, en los arreglos y componendas, los favores y las asesorías, las triquiñuelas y citas amorosas, pero, sobre todo, para los juegos sexuales, direccionados a altos funcionarios de los estamentos del Estado.
Si las cosas son así, qué nos garantiza que en el resto del país las instituciones no estén sumidas en este tipo de actos, ¡lo dejo a su criterio!
Pablo Ortiz Muñoz
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