Catamayo despide a Wiston Antonio Yaguana con un homenaje póstumo

En la eucaristía se destacó su don de gente, espíritu solidario, así como su entrañable amor a sus hermanos y familiares. Falleció a los 42 años de edad.

La misa se celebró en medio de un templo completamente repleto de familiares y amigos.
La misa se celebró en medio de un templo completamente repleto de familiares y amigos.

En medio del dolor de sus familiares, amigos, allegados y la ciudadanía en general de Catamayo, en la provincia de Loja, este miércoles, 25 de febrero de 2026, fueron inhumados los restos mortales de Wiston Antonio Yaguana Correa, quien falleció a los 42 años de edad. Se le tributó un homenaje póstumo.

Don de gente

La noticia de su óbito se conoció la noche del último lunes, 23 de febrero de 2026. El ciudadano catamayense, quien se caracterizó por su don de gente y extraordinario espíritu de solidaridad, el 11 de febrero de 2026, sufrió quemaduras en su cuerpo entre un 85% y un 89%.

A las 15:00, en el templo María Auxiliadora, ubicado en el centro de la ciudad de Catamayo, se celebró la eucaristía, luego del traslado de su cuerpo desde su domicilio, en la parroquia urbana San José.

Entre lágrimas, palabras sinceras y un aplauso que estremeció al templo, familiares y amigos despidieron a Wiston, recordándolo como un hombre trabajador, solidario y pilar de su familia.

‘Fue padre y madre’

El ambiente fue de recogimiento. Hubo rostros marcados por el dolor, largos abrazos y silencios que hablaron más que cualquier palabra. Al finalizar la misa, sus hermanos, con voz entrecortada, recordaron que desde muy joven Wiston Antonio asumió responsabilidades que no le correspondían por la edad, pero sí por amor.

“Por dureza de la vida, cuando nuestros padres emigraron a España, él se convirtió en padre y madre para nosotros”, expresaron, describiéndolo como un hombre apasionado por el deporte, trabajador incansable y siempre pendiente de su familia. “Cuando había un problema, él buscaba solución. No sabemos cómo lo hacía, pero siempre nos sacaba adelante”.

Un sonoro aplauso

Antes de concluir la homilía, la familia pidió un aplauso en honor a Wiston, entonces, el templo respondió de pie, con palmas que resonaron como gratitud y despedida. Luego, el cortejo se trasladó hacia cementerio donde fue inhumado, en medio del dolor general. (Fuente y fotografía: Pepe Simancas)

  • VOZ 

Su corazón estaba lleno de bondad y cualquiera que lo conoció puede decirlo

Hermanos de Wiston

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