Bolívar Figueroa Castillo agradece por solidaridad para la inhumación de las osamentas de Rosa Bravo Morocho

En un nicho del Cementerio de Yanacocha descansa Rosa Bravo Morocho.
En un nicho del Cementerio de Yanacocha descansa Rosa Bravo Morocho.

«Se pudo obtener de forma caritativa de parte de la señora alcaldesa, Patricia Picoíta Astudillo, la donación de un nicho, en el Cementerio de Yanacocha, de la parroquia El Valle, para inhumar las osamentas de Rosa Bravo Morocho», afirma Bolívar Figueroa Castillo, fiscal del Servicio de Atención Integral (SAI) de Loja.

De la tramitología administrativa se encargaron Figueroa Castillo y Amelia Cueva Elizalde, secretaria de la SAI, quienes acudieron al Registro Civil, Identificación y Cedulación para realizar la inscripción de la defunción de Rosa Bravo Morocho, para luego proceder con el sepelio de las osamentas que de ella se encontraron.

El sábado 7 de noviembre de 2020 el dueño de un terreno, ubicado en el cerro Villonaco, por la vía al cantón Catamayo, encontró unas osamentas. Él comunicó lo sucedido a la Policía y los uniformados acudieron a ese lugar para recoger esos huesos que posteriormente fueron identificados.

A través de la Antropología Forense se conoció que esos restos correspondían a Rosa Bravo Morocho, quien desapareció el miércoles 25 de octubre de 2017 y el lunes 20 de noviembre de ese año la hermana de ella, que falleció en 2019, reportó el extravío de ella a los entes de socorro y vigilancia.

«Debo agradecer al notario segundo del cantón Loja (Vinicio Sarmiento Bustamante) quien colaboró con las informaciones sumarias juramentadas de forma gratuita; al personal de la Fiscalía que aportó con su granito de arena para poder culminar con este proceso», indica Figueroa Castillo.

PARA SABER

En ese Camposanto están sepultados los restos de la hermana de Rosa Bravo Morocho, pero en un mausoleo del ancianato en donde ella estuvo y falleció.