En comparación con la fertilización química, el bioproducto: aumenta la disponibilidad de nutrientes como el nitrógeno y el fósforo en el suelo.

Una de las principales problemáticas ambientales en la producción agrícola es el uso de agroquímicos, los cuales destruyen la fertilidad del suelo, conducen a la pérdida de cultivos y contaminan fuentes de agua. En respuesta a esta preocupación, investigadores de la Universidad Nacional de Loja (UNL) desarrollaron el Bioproducto Mixto UNL, una innovadora propuesta basada en el uso de microorganismos autóctonos de los suelos lojanos como alternativa para reducir los costos y el impacto ambiental de la fertilización química.
Esta iniciativa, desarrollada en el Centro de Biotecnología de la UNL, consiste en una combinación de bacterias y microalgas que incrementan la productividad de los cultivos de manera sostenible y respetuosa con el medio ambiente. El desarrollo del bioproducto tomó alrededor de tres años de investigación sobre la diversidad biológica de microorganismos nativos en suelos agrícolas de Macará, Zapotillo y Saraguro, con el objetivo de seleccionar cepas beneficiosas por su interacción con cultivos de la región.
Yadira Collahuazo, técnica del Laboratorio de Biotecnología de la UNL, explicó que se seleccionaron tres cepas bacterianas y una microalga para formar un bioinoculante capaz de fijar biológicamente el nitrógeno. “Este fertilizante orgánico ayuda a las plantas a absorber los nutrientes del suelo de manera más eficiente, sin causar daños ni al productor ni al medio ambiente”, destacó.
Max Encalada, director de Investigación de la UNL, subrayó que los investigadores de la universidad se enfocan en trabajar de acuerdo con la realidad local para generar conocimientos que resuelvan problemas sociales mediante el desarrollo de tecnologías aplicables en la producción agrícola.
Iván Granda, director del proyecto, resaltó la efectividad del Bioproducto Mixto UNL, validado en cultivos como brócoli, lechuga, tomate, maíz y trigo. Los resultados han sido beneficiosos en condiciones de laboratorio, invernadero y campo, en colaboración con la Red Agroecológica de Loja. Tras probar diversas formulaciones, se decidió ofrecer el bioproducto en dos presentaciones: sólida, para aplicación directa en semillas, y líquida, para uso en cultivos en etapa vegetativa. Su aplicación resulta en sembríos más resistentes, frondosos y de un verde más intenso.
En comparación con la fertilización química, el bioproducto: aumenta la disponibilidad de nutrientes como el nitrógeno y el fósforo en el suelo; incrementa el nivel de materia orgánica; controla microorganismos patógenos; y mejora el crecimiento de las plantas.
CLAVE
Cuentan con dos presentaciones: sólida, para aplicación directa en semillas, y líquida, para uso en cultivos en etapa vegetativa.