El mensaje de la pintura es Loja, trabajo, sacrificio y gloria. Fue realizada en siete días y mide 25 metros.

La ciudad de Loja, de a poco, va coloreándose de arte. Es que varios pintores han optado por elaborar murales, cuyas temáticas son diversas, por ejemplo, en defensa del agua, de las mascotas, resaltar la historia de la urbe, como el trabajo desarrollado por Raúl Alejandro Flores González, gestor cultural, pintor y artista plástico, en el cerramiento de la Escuela 18 de Noviembre.
Pandemia y cierre fiscal
El artista cuenta que todo inició con una invitación que le hiciera el Ministerio de Cultura, en 2020, para que pintara un motivo relacionado con el bicentenario de independencia de Loja, sin embargo, la pandemia del coronavirus y el cierre fiscal no permitieron que se concretara el trabajo.
El también docente y licenciado en Arte y Diseño, oriundo de Zapotillo, expresa que, previamente, elaboró ya unos bocetos e investigó la historia de la ciudad, pero todo quedó en nada. No se conformó con aquello y decidió elaborar el mural, con el apoyo de la empresa privada.
El lugar escogido fue la Escuela 18 de Noviembre, en razón que en sus cerramientos no hay pintura alguna que destaque la historia de Loja, para ello contó con el aporte de la empresa privada: Cooperativa Padre Julián Lorente, Funeraria Jaramillo, San Cayetano Café, ILE y Texicom. Fueron siete días los empleados en la pintura, cuya dimensión es de 25 metros.
“El mensaje del mural es Loja, trabajo, sacrificio y gloria”, detalla Raúl Alejandro Flores, quien, en 2015, aproximadamente, ganó unos fondos concursables.
Cabe destacar que lleva en la plástica desde los cinco años, aunque su primer contrato profesional lo selló en 2010. Ha pintado los retratos de algunos expresidentes de la República, así como empresarios como Vito Muñoz. Sus cuadros están fuera del país, cuenta con dos exposiciones individuales, ya que, según dice, no le atraen las colectivas.
Una primera muestra en Zapotillo
Con los fondos concursables alcanzados en 2015, según precisa, realizó por primera vez una muestra en Zapotillo y en San Antonio de las Aradas, en Quilanga, organizó una especie de artes vivas, haciendo que los niños pintaran con tiza en las calles.
VOZ
“Mi primera hija estudia en la Escuela 18 de Noviembre y está feliz por la obra que realizo allí. Es la despedida de Loja porque voy a residir, junto a mi familia, en Cuenca, en razón que soy docente allá”,
Raúl Alejandro Flores, artista plástico.