Pedro Fernando Reyes Zúñiga analizó el crecimiento que la urbe ha experimentado en las últimas décadas.

Un análisis a los planes de desarrollo que se han aplicado en el cantón Loja en los últimos 36 años fue el que expuso el arquitecto Pedro Fernando Reyes Zúñiga, la tarde del jueves 30 de junio de 2022, en el Salón de la Democracia de la Delegación Provincial de Loja del Consejo Nacional Electoral (CNE).
El profesional, quien fue presidente del Colegio de Arquitectos de Loja, indicó que la ciudad ha experimentado “un desarrollo caótico”, principalmente porque “Loja se ha debatido entre dos visiones de algún modo contrapuestas”, esto refiriéndose a las administraciones de los exalcaldes José Bolívar Castillo Vivanco y Jorge Bailón Abad.
Señala que los planes de desarrollo que se aplicaron en las administraciones de Castillo Vivanco y Bailón Abad nunca fueron consensuados o ciudadanos, sino que consistían en “planes de campaña transformados en improvisados planes de ciudad”.
Reyes Zúñiga precisa que la ciudad de Loja creció al punto de llegar, a la actualidad, “a un exceso brutal de área urbanizable carente de servicios evidentemente en donde se impuso el crecimiento caótico y desordenado”.
Con estos antecedentes, el arquitecto también abordó el actual Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial (PDOT), que ya está vigente. Manifiesta que éste se lo elaboró con el aporte de funcionarios municipales, sin contratar técnicos externos, bajo tres preceptos. El primero es la zonificación, que a su criterio, separa viviendas de comercios, de servicios, de industrias. “Lo pone todo lejos y genera la necesidad de grandes movimientos en la ciudad”, explica.
El segundo precepto, señala, es que se consideró el plan de trabajo de Jorge Bailón Abad para llegar a su última alcaldía (2019). “Nuevamente un plan de campaña se convierte en plan de ciudad”, dice y deja en claro que no fuera un problema si hubiera sido “un plan razonable”.
El precepto tres, explica, se refiere al criterio que el modelo territorial es para el mañana y no para hoy. Es decir que el PDOT está concebido para el futuro y no para el presente. Aduce que el mañana, el futuro o el largo plazo “es una guía engañosa porque lo más seguro es que todos en el largo plazo estemos muertos y como arquitectos deben pensar en la ciudad del presente, con sus problemas, con sus contradicciones”. Aduce que los nuevos conceptos del urbanismo desechan “el pensar excesivamente en el mañana”.
Manifiesta también que el actual PDOT contempla muchos proyectos y algunos de ellos ya están en ejecución. Entre los que el arquitecto considera más importantes están los lugares para los proyectos de vivienda de interés social. Menciona que los sitios destinados están en la periferia lojana y que la nueva planificación indica que se deben olvidar este tipo de proyectos y que deben existir “urbanizaciones inclusivas, en donde todos convivamos”. Asegura que muchos urbanistas coinciden en que los proyectos de vivienda de interés social son “bolsones de pobreza”.
La propuesta que plantea Reyes Zúñiga es que se usen terrenos municipales como los ubicados cerca al zoológico, que actualmente, dice, están siendo mal utilizados. Refiere que esos predios ya no se los debería usar para edificar vivienda de interés social, sino una ecoaldea “manteniendo la riqueza natural del lugar”. Otra idea que plantea el profesional para este fin es utilizar infraestructuras municipales, cumpliendo así con el concepto de “reciclaje urbano”. Con ello considera que no es prudente generar viviendas en la periferia, porque si bien se soluciona esta necesidad, se crean varios problemas.
CLAVE
Según el profesional, los alcaldes que ha tenido Loja en las últimas décadas plantearon planes de campaña que los transformaron en “improvisados planes de ciudad”.