En los medios de comunicación , diariamente nos presentan noticias de crónica roja, pero con mayor frecuencia violaciones a niñas y niños, adolescentes y hasta ancianas, que nos horrorizan y nos hacen reflexionar que se han perdido todos los valores morales de un tiempo a esta parte, pensamos que esto ocurre solo en familias con problemas sociales, que se dan en los suburbios o los barrios bajos, pero la realidad es diferente, cuando constatamos que este delito también es común en escuelas y colegios y en las más altas esferas de nuestra sociedad. Para evitar el abuso sexual, lo más importante conocer es que debe enseñársele a la prole desde pequeños, aunque tengan meses de edad, mientras lo baña el nombre de cada una de sus partes y cuando llegue a los genitales, decirle estas son tus partes íntimas y nadie debe tocarte.
Si alguien quiere tocarte, grita, pide auxilio, yo siempre creeré en ti pase lo que pase. Jamás tengas temor a las amenazas, “le haré daño a tu mamá, hermanos o las personas que amas”, nosotros sabemos defendernos y te defenderemos de cualquiera que quiera hacerte daño.
Si tomamos estas medidas, estamos ayudando a la educación sexual del pequeño y enseñándole a defenderse de sus depredadores. Debemos hacer algo desde el hogar y no solo esperar de la fiscalía o los juzgados, porque estos a veces actúan lentamente o dejan que los casos se desestimen y archiven quedando en la impunidad tan repugnante acto contra la sexualidad de nuestros seres amados, desestimación que concluye por el paso del tiempo, o por la corrupción de fiscales o jueces, que amasan fortunas ilícitas, sin importarles la angustia y el dolor ajeno, por lo que es indispensable cambios radicales en el sistema de justicia y reformar las Leyes para que se castigue con todo el rigor a los administradores y operadores de la justicia deshonestos.
Luis Muñoz Muñoz
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