Un hombre común y corriente

Hace pocos días, se cumplió un año del deceso de un artista británico, llamado Jhon Michael Osbourne que era mundialmente conocido como Ozzy. Es típico escribir sobre las bondades de las personas que fallecen, en su caso no hay ninguna bondad personal porque fue lleno de defectos, no obstante heredó al mundo entero un mensaje final, luego de alcanzar fama mundial y tener una millonaria fortuna, reconoció que viajó miles de kilómetros, vio lágrimas, vio risas, fue una mala persona, hizo llorar a mamá, muchas veces perdió el control, sin embargo entendió que cuando se acaba el show y las luces se apagan, solamente existe un escenario vacío.  El tema de Ozzy Osbourne es “Ordinary Man”, y posiblemente su traducción sea hombre ordinario o “un hombre simple”, pero quiero traducirlo en los términos ecuatorianos como “un hombre común y corriente”. Creo que ese es el mejor mensaje que pudo dejar este artista en su canción autobiográfica, porque es muy difícil que un millonario o un famoso entienda que se trata de un hombre común y corriente.

Es loable la actividad productiva de todo ser humano, pero es mucho más importante que un ser humano que lo tenga todo, acepte que no tiene nada y pida a los demás que le recuerden por ser un hombre común y corriente porque en todo lo que ha logrado siempre estará presente alguien más y dependerá de los demás. Si es famoso, se lo debe a los fans, si triunfa se lo debe a sus colaboradores, si sabe mucho, se lo debe a sus maestros, es decir, los hombres siempre es lo que es por los demás, nunca podría un ser humano lograr algo sin la ayuda de alguien. Y no se trata de ser modesto, se trata de reconocerlo en realidad y si en algún momento lo pierde no le afectará en ninguna forma porque siempre sabrá que no fue de él, porque nunca perdió la esencia. El ser humano, debe reconocer que no se trata de conseguir logros o bienes materiales para que los demás le feliciten o digan que es feliz, se trata de ser felices con lo que somos porque lo que tenemos puede acabarse de un momento a otro.

Manuel Salinas Ordóñez

manuel.salinas@unl.edu.ec

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