En Loja el 1% de la población dependen de los concentradores de oxígeno.

El impacto de los cortes de energía eléctrica sobre las personas con enfermedades crónicas que dependen de concentradores de oxígeno para sobrevivir ha generado una profunda preocupación entre familiares y pacientes.
A medida que estos apagones se prolongan, aumenta la necesidad de alternativas para garantizar la continuidad del tratamiento. Los pacientes con afecciones pulmonares, en particular, deben estar conectados a un tanque de oxígeno cuando el suministro eléctrico se interrumpe, ya que los concentradores requieren electricidad para funcionar.
Para quienes pueden permitírselo, una opción es adquirir un tanque auxiliar de oxígeno que les brinda un suministro por aproximadamente cuatro horas. Otros optan por comprar un generador para asegurar la alimentación continua de los concentradores. Sin embargo, estos recursos implican un gasto considerable.
Edgar Lapo, representante de personas vulnerables en Catamayo, provincia de Loja, expresa su preocupación al respecto. «Muchas personas dependen de los concentradores de oxígeno para sobrevivir, y la falta de electricidad les causa un gran sufrimiento durante las horas sin energía», comenta.
Hace un llamado urgente a las autoridades para que tomen medidas y prevengan estos apagones que afectan gravemente a quienes más lo necesitan. Además, Lapo señala que los cortes de energía no solo ponen en riesgo la salud, sino que también están dejando a muchas personas sin empleo, lo que agrava la ya difícil situación económica.
En la provincia de Loja, se estima que alrededor del 1% de la población, principalmente adultos mayores con problemas pulmonares, depende de estos dispositivos. La situación se complica aún más debido a que los cortes programados no siempre se cumplen en los horarios previstos, lo que puede dañar los equipos y afectar gravemente a los pacientes.
El costo de alquilar un tanque de oxígeno es otro desafío. Mensualmente, se pagan alrededor de 50 dólares por el alquiler del tanque, y la recarga cuesta 15 dólares. En algunos casos, los pacientes deben recargar el tanque hasta cuatro veces por semana, sumándose a los ya altos costos de medicamentos, consultas médicas y otros insumos necesarios para su tratamiento.
CLAVE
Para las siguientes semanas se aumentaría el horario de cortes de energía.