Revelan hallazgos preliminares del proyecto arqueológico en Catamayo

Los descubrimientos sugieren que las primeras sociedades se desarrollaron en el valle de Catamayo alrededor de 2000 a.C., mostrando un notable avance en la agricultura, la alfarería y el comercio.

El área de estudio incluye el valle de Catamayo y su área de influencia. (INPC)
El área de estudio incluye el valle de Catamayo y su área de influencia. (INPC)

Los expertos que lideran el proyecto de investigación arqueológica «Interacción interregional temprana en los Andes meridionales del Ecuador», cuyo ámbito de estudio abarca el sector Trapichillo, en el cantón Catamayo, de la provincia de Loja, presentaron los resultados preliminares de su indagación.

Este proyecto, que explora el surgimiento de las primeras sociedades agro-alfareras de Loja y su desarrollo social, económico y religioso, surge de la necesidad de aportar nueva información sobre esta región, aun escasamente conocida desde el punto de vista arqueológico.

«Cuando llegamos a Loja, la mayoría de las personas nos habla del pasado Palta, pero queremos ir más atrás en el tiempo. Tenemos un legado rico de más de 4000 años de historia, con múltiples culturas que se asentaron en toda la zona de Loja», expresó el arqueólogo Estanislao Pazmiño, director del proyecto.

Resultados preliminares

El área de estudio incluye el valle de Catamayo y su área de influencia. El experto expuso que los iniciales hallazgos indican que las primeras sociedades en el valle se desarrollaron alrededor del 2000 a.C.

Estas comunidades practicaban actividades agrícolas y alfareras, además de un significativo desarrollo en el comercio con otras regiones como la Costa, la Amazonía, las zonas norte del Perú y las sociedades del norte de Ecuador.

Pazmiño destacó que toda la zona no solo fue ocupada por un único pueblo, sino que existen evidencias de múltiples ocupaciones por distintas culturas en diferentes épocas prehispánicas. Entre los descubrimientos más importantes se encuentran técnicas de arquitectura combinada, en las que se utilizaban cimientos de piedra con cantos rodados de río y argamasa, y sobre esto, probablemente venia una estructura de bareque.

Ante estos develamientos, el experto sugirió que estas evidencias podrían indicar la existencia de sociedades altamente desarrolladas para esa época, ya que no solo modificaron el terreno para hacerlo habitable y llevar a cabo rituales, sino que también mantenían una gran apertura hacia el comercio.

Este asentamiento correspondería principalmente a las primeras sociedades agro-alfareras, es decir, las primeras sociedades sedentarias que comenzaron a desarrollar la agricultura y la alfarería dentro de sus avances tecnológicos.

El estudio continúa

El estudio está en progreso, ya en su tercer año. Actualmente, el equipo está concluyendo la tercera temporada de campo, y les queda un año de análisis para procesar la información obtenida y realizar estudios especializados en diversos laboratorios, tanto nacionales como internacionales.

El equipo de trabajo está conformado por varios investigadores, arqueólogos y profesionales, tanto ecuatorianos como extranjeros, con el apoyo de voluntarios y estudiantes de la Universidad de Yale (Estados Unidos), la Universidad de San Marcos (Perú) y la Universidad San Francisco de Quito (Ecuador).

PARA SABER

El proyecto está financiando por fondos de la Universidad de Yale y cuenta con las autorizaciones del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC).

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