La profesional trabaja constantemente en la actualización de conocimientos para brindar una atención de calidad a sus pacientes.

«He aprendido que la vida se construye día a día, con paciencia, alegría, optimismo y amor. También he comprendido que detrás de cada obstáculo hay una lección; que el estudio y la preparación abren caminos; que nuestros padres, hijos y hermanos son nuestros mejores maestros; y que el trabajo es una bendición», expresa la profesional lojana Lucía Ortega Cabrera.
Lucía Violeta Ortega Cabrera, profesional de la medicina especializada en dermatología, nació en la ciudad de Loja el 23 de julio de 1963. Su trayectoria profesional y personal está tejida con experiencias enriquecedoras, sacrificios y una dedicación constante hacia la medicina y su familia.
Estudios académicos
Su preparación académica es amplia y disfruta de cada peldaño que día tras día va subiendo. Sus estudios primarios los realizó en la Unidad Educativa Santa Mariana de Jesús y los secundarios en el Colegio de Bachillerato Beatriz Cueva de Ayora. Continuó su formación de tercer nivel en Quito, en la Universidad Central del Ecuador, donde se graduó como Doctora en Medicina y Cirugía.
Considerando la amplitud del campo de la medicina, optó por especializarse en dermatología para poder servir a la ciudadanía. Posteriormente, viajó a México donde siguió una subespecialidad en Dermato-oncología y Cirugía dermatológica. Su preparación es continua; cada año se propone actualizar sus conocimientos en alguna área afín a su carrera. Cuenta con algunos diplomados y cursos.


Ámbitos profesional y familiar
Lucía Ortega siempre ha sentido apego por la medicina, un interés que surge desde su infancia al observar a su madre ejercer como médica. Hasta la fecha, lleva alrededor de 20 años practicando esta profesión.
Al culminar sus estudios, después de aproximadamente 14 años, regresó a Loja e ingresó a trabajar en Solca Núcleo de Loja como médico tratante, puesto que ocupa hasta la actualidad.
Además, trabajó como docente en la Universidad Técnica Particular de Loja y como médica en el hospital de dicha entidad. También atiende en su consultorio privado ubicado en la prolongación de la Av. 24 de Mayo y Av. Zoilo Rodríguez.
Se considera una persona realizada tanto profesional como personalmente. Indica que siempre estará agradecida por el apoyo incondicional de sus padres, Rubén Ortega Jaramillo y Alba Cabrera Bayancela, y el de sus hijos, Diana Montenegro Ortega y Rubén Astudillo Ortega, quienes ya contribuyen a la sociedad como profesionales.
Relata que aún tiene muchas metas por cumplir, como seguir estudiando, aprendiendo y, especialmente, anhela escribir historias o cuentos y viajar.

Un área con demanda
Indica que la dermatología es un campo amplio, que no corresponde solo a lo estético, sino abarca más áreas como quirúrgico y clínico. Es por ello que a través de esta rama ha podido ayudar a muchas personas a tratar sus enfermedades.
Destaca la importancia de que, como profesionales, sigan actualizando sus conocimientos, ya que con el tiempo todo se moderniza y cambia. En el área médica, es crucial estar al tanto de todos los avances, siendo la dermatología quizás una de las áreas que más avanza y compromete.
Con el paso del tiempo, la demanda de esta especialización ha aumentado notablemente. Recuerda que cuando comenzó a trabajar en Solca, fue la primera dermatóloga y había un gran desconocimiento sobre la disciplina. Con el tiempo, esta situación cambió y la demanda creció significativamente. Ahora, en esta institución de salud, tres profesionales se encargan de la atención dermatológica.
VOZ
“He aprendido que la vida se construye día a día, con paciencia, alegría, optimismo y amor”.
Lucia Violeta Ortega Cabrera, dermatóloga.
PARA SABER
En la actualidad atiende a más de 25 personas diariamente, tanto en su consulta privada como en Solca.