Estudió dermatopatología, pero también es dedicado a la investigación, sin descuidar su familia y dejando espacio para el deporte.

Con una destacada carrera de alrededor de 15 años, Pablo Fernando Ortega Espinosa se ha distinguido por su dedicación a la medicina y la investigación, consolidando una reputación como un patólogo de renombre y un apasionado investigador.
Formación y trayectoria profesional
Inició su formación en Unidad Educativa Particular La Salle y posteriormente se graduó en el Colegio Técnico Daniel Álvarez Burneo. Su búsqueda por el conocimiento lo llevó a estudiar el último año (ahora tercero de Bachillerato) en Minnesota, Estados Unidos, donde adquirió fluidez en inglés y estableció conexiones fundamentales en su carrera.
Obtuvo su título de médico cirujano en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador en 2005. Luego, se especializó en anatomía patológica en la Universidad del Azuay y en Solca, Cuenca, bajo la tutela de su padre, el reconocido patólogo Rommel Ortega.

Contribución a la investigación científica
Desde el inicio de su carrera, Pablo se ha destacado en la investigación científica. En 2008, ganó un concurso nacional en donde hizo referencia al cáncer de mama. El evento fue organizado por la Sociedad de Lucha contra el Cáncer, Solca-Cuenca, marcando el inicio de una prolífica carrera investigadora.
Su compromiso con la excelencia lo llevó a realizar estudios de subespecialidad en una universidad de Wisconsin, Estados Unidos, entre los años 2009 y 2010, donde tuvo la oportunidad de aprender de su mentor, el patólogo de renombre mundial Saúl Suster, quien también es ecuatoriano, pero con ascendencia judía. A Él (Saúl Suster) y a otros patólogos de renombre los invitó a Loja para que ofrezcan unas charlas, mismas que se cumplieron en 2012 y tuvieron como asistentes a 500 personas.
Las investigaciones de Pablo fueron publicadas en revistas internacionales, obteniendo poco a poco más reconocimiento. “es que mis docentes eran de primer nivel y muy reconocidos a nivel mundial en patología”, cuenta y dice que obtuvo el certificado internacional en dermatopatología, que es una especialidad en la rama de patología que estudia las enfermedades de la piel. Dicho reconocimiento tiene el aval de la Sociedad Ibero-Latinoamericana de Dermatopatología
De regreso en Loja, Pablo decidió enfocarse en su comunidad, brindando servicios especializados en dermatopatología. Ha contribuido al crecimiento del laboratorio patológico de su padre, modernizando equipos y aumentando servicios, convirtiendo a Loja en un centro de referencia en dermatopatología.
Anteriormente, solo había especialistas en dermatopatología en Guayaquil y Quito, quienes se encargaban de los casos más complejos de la piel. “Sin embargo, ahora prestamos estos servicios y recibimos pacientes incluso desde Cuenca. Esta ampliación nos ha permitido establecer sólidos lazos y posicionar a Loja como un centro de referencia en dermatopatología», señala con entusiasmo.
Durante estos años de experiencia, ha tenido la oportunidad de trabajar en importantes hospitales como son el Isidro Ayora, el Oncológico de Solca-Loja y el Manuel Ignacio Monteros del IESS-Loja.
Actualmente, su enfoque está en fortalecer el Ortega Pathology Lab, asegurándose de ofrecer un servicio de excelencia y siempre buscando maneras de mejorar para beneficio de sus pacientes. Además, continúa su labor de escritura e investigación, contribuyendo así a la promoción de Loja en el ámbito médico y académico.
Familia
Pablo Ortega valora profundamente su sólida relación con su esposa, Diana Jimbo Sotomayor, y sus tres hijos: José Pablo, David Fernando y Juan Francisco. Desde que unieron sus vidas en 2009, encuentra satisfacción en el hecho de que, a pesar de las demandas de su profesión, ha logrado mantener el equilibrio entre el trabajo y su hogar.
Además, mantiene una conexión especial con sus padres, Rommel Ortega y Olivia Espinosa, así como con sus hermanos mayores, Rommel y Maribel Ortega Espinosa. Reconoce las bendiciones que ha recibido de Dios, las cuales considera como la fuente de su energía y vitalidad.


Deporte
Consciente de la tendencia de los profesionales de la medicina a llevar una vida sedentaria, Pablo Ortega ha hecho, en cambio, del deporte una parte importante de su vida. Participó en el Ironman de Manta en 2016, una prueba de resistencia que incluye disciplinas como atletismo, natación y ciclismo, logrando un impresionante tiempo de 5 horas y 6 minutos en 70.3 millas como deportista aficionado.
Actualmente, se dedica al CrossFit, una disciplina que practica junto a su familia, incluyendo a su esposa e hijo mayor de 16 años. Este enfoque en el deporte familiar les ha permitido estrechar sus lazos y permanecer unidos. Además, observa con alegría cómo su segundo hijo disfruta del fútbol, mientras que el más joven, de 5 años, explora diferentes disciplinas deportivas.
VOZ
“Hay que plantearse objetivos y buscar las formas de cumplirlos. Para eso debemos formarnos y qué mejor si podemos tener el apoyo de un buen mentor para que nos pueda guiar y adelantar pasos profesionales”.
Pablo Fernando Ortega Espinosa
Producción: William Herrera. Telf. 0992372586 IG: @williamherreraagenciamodel • Fotos: Stalin Calva. Telf. 0990902524 • Locación: Residencia Ortega – Jimbo y Clínica Medilab. Telf. 0980922399 • Redacción: HORA32