Percepción ciudadana

Las cartas están tiradas sobre la mesa, la percepción ciudadana en un acontecimiento con comportamiento de carrusel le otorgó la primera vuelta a González y Noboa. Sorpresa el segundo que capitalizó en razón a un sinnúmero de eventos desde la muerte de Villavicencio, el ataque a los otros candidatos de forma encarnizada y sin un salpico de complicaciones a su imagen, sumado al hecho de que su intervención en el debate caló en el público vario, que atento recibió un mensaje sencillo, pero a la vez práctico y con impacto que se conjugó con su serenidad y prestancia con respuestas puntuales y dentro del cronómetro. La diferencia en extremis de la única candidata mujer con una retórica intrincada con el pasado de lo hecho y volverlo a hacer y confluyendo en frases cansinas y poco decorosas al momento de responder las inquietudes del panel. Y es que en esta segunda vuelta la percepción de la ciudadanía no ha cambiado, por lo contrario ha evolucionado y ha crecido ya que de cada 10 individuos en un rango de 7 a 8 perciben a Noboa como su símil, como la nueva generación, ese cambio paradigmático y con buena proyección en sensación del buena hacer de la cosa pública, que ahora como fenómeno político es acogido por la mayoría de ecuatorianos, evento que le fue esquivo a su padre y en esta ocasión está para reivindicarlo, en una campaña dura y fuerte por el contexto histórico entre estas dos corrientes y que cada vez se vuelve más política (oscura) en su punto de ebullición donde el aclamado por el pueblo no debe caer en la tentación de lo mal sano, la crítica y la confrontación, reemplazando con propuesta justas y beneficiosas para la sociedad ecuatoriana y realizables en un periodo presidencial de transición considerablemente corto.

Paul Cueva Luzuriaga

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *