Asisten un promedio de 10 usuarias al día. Lavan ropa propia y también ajena. Está ubicada entre los barrios El Dorado y El Pedestal.

Los barrios El Pedestal, El Dorado y más adyacentes, ubicados en la parte occidental de la ciudad de Loja, cuentan con una lavandería municipal, una de las pocas que quedan en pie luego que llegaran las modernas lavadoras, así como los conocidos establecimientos de ‘lavado en seco’.
El horario de atención
Leonor Jiménez, a quien le falta un año para acogerse a los beneficios de la jubilación, es la administradora del local. Sus labores van desde el cuidado de la infraestructura hasta la limpieza de las baterías sanitarias, pasando por el correcto uso del agua: “que se gaste, pero que no se malgaste”, dice.
El horario de atención de la lavandería es de 08:00 a 16:15, de lunes a viernes. Leonor lleva trabajando 30 años, de los cuales 25 reside en la lavandería, cuya vivienda corresponde al Municipio de Loja.
Al inicio la situación fue muy complicada porque la infraestructura existente: ‘piedras’ y tanques, no se daba abasto ante la gran demanda de usuarios, entre hombres y mujeres, a tal punto que hubo discusiones por los espacios para lavar, pero, ventajosamente, el Municipio dio vida al proyecto de agua potable Curitroje-Chontacruz, que llevó el líquido vital a los hogares, pero, igual, los usuarios continuaron yendo a la lavandería estatal.
Un promedio de 10 personas al día
Leonor Jiménez cuenta que el uso de las instalaciones no tiene costo alguno y que diariamente asisten alrededor de 10 personas, ocupando igual número de ‘piedras’ y tanques, de los 12 existentes y que están a la orden de los usuarios.
A la lavandería acuden moradores de la ciudadela Lote Bonito, Chontacruz, Capulí Loma, Obrapía, Celi Román, entre otros, al igual que de El Dorado y El Pedestal, contiguos a esa infraestructura municipal.
La administradora dice que allí lavan ropa propia como ajena y que esto último se permitió para que las señoras tuvieran un ingreso económico para solventar las diversas necesidades del hogar.
Una usuaria permanente
Carmen Rodríguez lleva lavando en el lugar más de 15 años. Lo hace todos los días, de lunes a viernes, a través de esa actividad obtiene un poco de dinero para el hogar.
El local, construido por el Municipio, aproximadamente, en 1940, dispone también de baterías sanitarias que son muy usadas por la ciudadanía, en razón que, a decir de la funcionaria, permanecen siempre limpias. También hay duchas para bañarse.
Leonor Jiménez, quien tiene seis hijos y 59 años de edad, invita a la colectividad a acudir al local y beneficiarse del servicio que presta la lavandería. “Aquí no hay propietarios de los espacios y todos pueden usar la ‘piedra’ que esté disponible”, manifiesta, tras indicar que el ambiente allí es ameno y que hay don de trabajo, compañerismo y libertad para lavar la ropa.
VOZ
“Aquí hay orden, respeto y, sobre todo honradez”,
Leonor Jiménez, administradora del local.
PARA SABER
El local permanece abierto de lunes a viernes, de 08:00 a 16:15.