¿Alguien más ha dejado de consumir noticieros?

Cómo se te ocurre preguntar eso (quizás pienses). Si eres de las personas que considera que, estar “bien informado” es estar con la mente obesa de la más reciente tragedia, posiblemente supongas que lo que acabo de preguntar es una herejía.

Seré honesto, cuando tenía unos veinte y tantos años, despertaba a las seis de la mañana con la alarma que activaba la emisora capitalina Majestad FM, y con la voz de Wilson Moposita (no critico su estilo), que narraba los reveces de un gobierno en transición, sabía que era tiempo de poner los pies sobre la tierra para empezar un nuevo día. Mi justificación era apropiada, -para ese entonces-, si no estaba informado, no sabía de qué conversar en mi trabajo.

He perdido la cuenta del día en que dejé de consumir noticieros; con el paso del tiempo, comprendí por qué la vida me apestaba. Apestaba a: corrupción, sicariato, accidentes, violencia, catástrofes y un sinfín de más tragedias. Ahí es donde el miedo mata a la Fe, no son compatibles. Hay una interesante reflexión del autor Anthony de Mello (2011):

“¡No hay ninguna explicación para todos los sufrimientos y los males y las torturas y la destrucción y el hambre que hay en el mundo! Eso nunca se lo podrá explicar uno; puede intentarlo con sus fórmulas, religiosas o de otra índole, pero nunca se lo explicará. Porque la vida es un misterio”. Entonces ¿tiene algún sentido seguir consumiendo esos contenidos?

En lugar de memorizar nombres de los capos del hampa, por ejemplo ¿puedes citar al menos los nombres de unos cinco amigos/as que más frecuentan tus hijos? Dependiendo de tu respuesta apreciarás dónde están tus prioridades.

Hay distintas formas empezar tu día, que sea nutritivo lo primero con lo que alimentes tu mente al empezar cada día.

Marlon Tandazo Palacio

@MarlonTandazoP

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