Darío Granda Astudillo, el ‘Amigo Ilustre de la Palabra’

El Foro de Oradores del Ecuador le brindó un tributo público. 50 años de su vida dedicados a la docencia. También es comunicador social y abogado.

Manifiesta que todo esfuerzo grande o pequeño siempre tiene su recompensa cuando se trabaja con criterios de pulcritud y de honradez.
Manifiesta que todo esfuerzo grande o pequeño siempre tiene su recompensa cuando se trabaja con criterios de pulcritud y de honradez.

El Foro de Oradores del Ecuador (FOE), en noviembre de 2022, otorgó el reconocimiento ‘Amigo Ilustre de la Palabra’ a Darío Granda Astudillo, por “su valioso aporte a la oratoria en nuestra provincia” de Loja, “evidenciando su responsabilidad con la palabra como puente de unión para hermanar y luchar fehacientemente por nuestros pueblos”.

Tres meses después de aquel homenaje, el 8 de febrero de 2023, el Núcleo de Loja de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión (CCE-Loja), a través de su director, Diego Naranjo Hidalgo, le comunica vía oficio que ha sido incorporado como Miembro Correspondiente de la entidad.

Darío Granda y sus tres facetas

Estas dos manifestaciones revelan las cualidades innatas de Darío Granda, sobre todo, sus solvencias académica y humana, aplicadas en sus tres bien definidas facetas: educador, comunicador social y profesional del Derecho.

Nacido en el cantón Sígsig, de la provincia del Azuay, vino a la ciudad de Loja en 1970, tras graduarse de profesor normalista. Su primer trabajo fue con gente adulta, cerca de Cariamanga, en Calvas, hasta que ingresó a la escuela La Salle, de la ciudad de Loja, en 1972.

Sus estudios primarios los cursó en el plantel Domingo Savio, de Sígsig; los secundarios, en el colegio Miguel Cordero Crespo, de Cuenca; los superiores en la Universidad Nacional de Loja (UNL), especialidad Lengua y Literatura, luego, allí mismo, obtuvo su maestría en Ciencias Penales, antes, en la UTPL, alcanzó su grado de abogado.

Está jubilado

Actualmente, en goce de los beneficios de la jubilación, dedicado a tiempo completo a su familia y a escribir su artículo quincenal para HORA32, Darío Granda, por medio de su especialidad de Lengua y Literatura, formó a sus estudiantes, principalmente en el campo de la oratoria.

Los colegios Bernardo Valdivieso, La Inmaculada y Eugenio Espejo, en este último fue rector, dan cuenta de su entrega a la educación, particularmente a formar oradores y declamadores.

Del ‘Patrón’ recuerda a Pablo Cabrera, exgobernador de Loja; Gustavo Ortiz Hidalgo, economista y abogado; Diego Naranjo Hidalgo, actual director de la CCE-Loja; César Rodríguez, excandidato a prefecto de Loja; en ‘La Inmaculada, a Rocío Burneo, María Paula Romo; Diana Granda González, entre otras; mientras que, en el ‘Eugenio Espejo’, evoca a Karen Maldonado, Paulina Conde, Maraí Moreno, Evelyn González, actual Reina de Loja, y María Augusta Jirón, entre otros. A todos ellos, dice, enseñó a ser oradores de escuela y no empíricos.

De 73 años, de los cuales 50 los dedicó a la educación, sencillo y responsable, Darío Granda manifiesta sentirse realizado, principalmente si los oradores del país, a través de su presidente, Pablo Quiñónez, actual concejal electo de Loja, le tributaron un homenaje por haber formado a una gran cantidad de oradores y declamadores.

A pesar de estar retirado del campo educativo, no han faltado los padres de familia que le han pedido formar a sus hijos en oratoria y declamación. A la par, ahora que ingresa como Miembro Correspondiente de la CCE-Loja, quiere plasmar en este 2023 un poemario de su autoría.

El comunicador social

La comunicación social ha sido otra de sus pasiones, habiendo trasladado aquello al deporte. Trabajó en varios medios impresos como El Siglo, donde, en 1982, inició con una columna, bajo un seudónimo, pero William Brayanes, el caricaturista de HORA32, le sugirió que escribiera con sus nombres y apellidos. Y así lo hizo.

Luego pasó a laborar en diario La Hora Loja, siendo uno de sus fundadores, en 1997. Escribió para varias secciones, especialmente para deportes. También hizo radio como comentador deportivo. Allí se lo conoció como: ‘Darío Granda Astudillo, la auténtica voz con brillo’, bautizado así por el recordado narrador Miguel Ángel Guerrero. Estuvo también en las emisoras Progreso, Luz y Vida, Centinela del Sur y Nacional del Estado.

PARA SABER

Laboró en los tres niveles educativos: primario, secundario y universitario. En la UTPL fue docente de Medios Impresos, Lengua y Literatura y Derecho Penal.

Es el autor del Himno del Colegio Eugenio Espejo.

Casado con Diana Beatriz González. Tiene tres hijos: Diana Karina, Verónica del Cisne y Darío Alberto, todos profesionales.

VOZ

“Me llenó de emoción el hecho que los oradores del país hayan reconocido mi entrega, sobre todo, en vida”, 

Darío Granda Astudillo, formador de oradores y declamadores

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *