
La inocencia de Manuel A. C., quien fue acusado del presunto delito de tortura, que habría ocasionado la muerte de Byron S. C., la tarde del lunes 15 de junio de 2020, fue probada por Max Ochoa Jiménez y Michael Maza Pacheco, abogados en libre ejercicio de la provincia de Loja.
El patrocinio legal de Max Ochoa Jiménez y de Michael Maza Pacheco a Manuel A. C. fue para la audiencia de juzgamiento e indican que ellos optaron por el principio de comunidad y utilizaron la prueba de la Fiscalía y de la acusación particular a favor de su cliente.
El principio de comunidad, indica Michael Maza Pacheco, permitió que él y Max Ochoa Jiménez contra interroguen a los testigos que la Fiscalía y el abogado de la acusación particular presentaron durante el juicio y probaron que su cliente nada tuvo que ver con ese presunto delito de tortura.
«Contra interrogamos a los 6 testigos, 2 decían que nuestro cliente sí le dio algunos varazos y los otros que no y dijeron que las lesiones le hicieron con una rama de una flor. Llevé una rama parecida y pregunté a la perito si ella podría causar daños graves y dijo que no», dice Maza Pacheco. El abogado, además, agrega que su cliente salió en defensa del presunto torturado cuando habría llegado una persona y le habría dado dos puntapiés en la cabeza. Max Ochoa Jiménez rechaza que el delito se lo haya tipificado como tortura cuando debió ser contextualizado como lesiones.