Un Estado al borde del fracaso

Las cinco funciones del Estado se encuentran en terapia intensiva, pues resulta que las actuaciones de sus máximos personeros cada vez generan mayor inseguridad jurídica e inestabilidad para cualquier ecuatoriano, mucho más para personas o empresas extranjeras que deseen invertir en el Ecuador. El país no logra encontrar un cauce de estabilidad que brinde certezas en el ejercicio del poder por parte de los representantes de cada una de las entidades públicas del Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Transparencia y Control Social y Electoral, ya que cada semana podemos observar el detrimento que se da en la Administración Pública, sin tener aviso alguno de solución.

En el Ecuador existen problemas estructurales que ya no solo dependen de normas, sino de actuaciones y entereza de las personas, puesto que en cada uno está la decisión de prestarse a jugadas políticas utilizando cualquier medio, o por el contrario tener un proceder decente, apegado a la ley y con suficientes elementos éticos. Lamentablemente el Ecuador del encuentro ha fracasado, es una realidad paralela a la que se vive en el día a día, puesto que, de las propuestas de campaña a las acciones en el ejercicio del poder, vemos que existe una tomadura de pelo al pueblo ecuatoriano. 

Los ciudadanos no podemos abandonar la esperanza en nuestros hijos, en las nuevas generaciones, que en ellos esta una luz que pueda permitir al país tener mejores días, y que ojalá no se contaminen, que logren cultivar respeto, tolerancia, dignidad y verdad. En nosotros actualmente está el seguir buscando soluciones, reprochando falsedades desde el poder y los acomodos de quienes rechazan ciertas acciones judiciales y son los primeros en hacerlas, debemos terminar con el Ecuador de la mentira, del engaño, de las cortinas de humo y exigir las soluciones a los graves problemas nacionales.

Daniel González Pérez

dagonzalezperez@gmail.com