No te castigues a ti mismo, perdona

Cuando alguien a cometido un error, pretendemos, de forma inmediata, aplicarle el castigo correspondiente, sea cual sea la falta. A simple vista creemos que ese acto va a dar un escarmiento para que no vuelva a repetir ese tipo de acciones. Pero la mayoría ignoramos que cuando se trata de aplicar el castigo a cualquier persona, lo único que logramos es castigarnos a nosotros mismos, mentalmente ejercemos un fuerte trabajo, el cual a la final nos desgasta consumiendo muchas energías y tiempo. Por eso, debemos entender que la vida es una relación variable no absoluta, donde se necesita mucha atención. El castigo se relaciona con el rencor y la venganza, estos actos solo nos lleva al sufrimiento, al dolor. El castigo es una forma de represión. La forma correcta de perdonar es liberarse de todo rencor, dolor, pesar y resentimiento. El perdón es sanación, es un acto de amor a nosotros mismos, es un gesto de compasión. Dejar de sufrir es una forma de liberarnos, y para liberarnos debemos aprender a perdonar. Todo el mundo sabe lo que es perdonar, pero para la mayoría la palabra perdón representa una forma de renunciar, es decir, olvidar o aceptar la falta de otra persona. Pero perdonar no significa olvidar o renunciar, significa liberarse del dolor, del resentimiento de la tristeza, de la angustia, de la rabia, del rechazo, del rencor, y del dolor. El perdón es alejar sentimientos negativos.

Hernán Yaguana Romero

hayaguana@utpl.edu.ec