Drama de exobreros de La Hora sigue, dos años después del despido intempestivo

Las deudas y la falta de una fuente laboral les preocupa. La mayoría están con sentencia en firme.

Tras la separación intempestiva, los perjudicados realizaron algunas acciones de protesta en las calles de la ciudad de Loja.

Alrededor de las 11:30, del 29 de abril de 2020, en pleno brote de la pandemia del coronavirus, los directivos del diario La Hora, a través de los correos y mensajes de WhatsApp, despidieron a 32 trabajadores de esa empresa periodística que, a esa hora, se encontraban desempeñando sus funciones mediante la modalidad teletrabajo.

Han pasado dos años 

Hoy se cumplen dos años del despido intempestivo, como así lo ha calificado la Justicia lojana en los respectivos fallos que vienen siendo adversos al diario La Hora, cuyos procesos, en su mayoría, se encuentran con las sentencias en firme, a favor de los exservidores.

En el plano humano, los ahora extrabajadores han debido sortear muchos inconvenientes, derivados, principalmente, por la falta de trabajo y de allí que han tenido que acudir a cumplir diversas actividades, para alcanzar un ingreso que les permita cubrir sus necesidades básicas.

Es el caso de Mireya Carrión, que laboró alrededor de 18 años en La Hora en condición de ejecutiva de ventas, ahora se dedica, igual, a vender publicidad porque, según dice, es necesario el dinero para cubrir las más elementales necesidades. En su caso, el juicio laboral está avanzado.  

Mildred Ludeña, exejecutiva de ventas, por su parte, sigue comerciando publicidad y lo hace para dos diarios locales. “Sigo atendiendo a nuestros fieles clientes que han confiado en nuestro trabajo”, precisa.

Maltrato psicológico

María Soledad Vivar, exjefa de Recursos Humanos, quien fue despedida unos meses antes del 29 de abril, cuenta que la echaron sin ninguna consideración, recibiendo, incluso, maltrato psicológico, por no haber aceptado un valor inferior al que “por ley me correspondía”.

Acota que, pese a haber llegado a un acuerdo, aún no ha recibido su liquidación hasta la presente fecha y, es más, cuando fue a reclamar sus derechos, le negaron cualquier tipo de conversación previa. “Ha sido una larga travesía. Pido a la Justicia más amparo a los trabajadores, que somos quienes sacamos adelante a una empresa, así como imponer drásticas sanciones a los empresarios”.

Le dio vida a un emprendimiento

Otra extrabajadora de la empresa La Hora comenta que, el quedarse repentinamente sin trabajo, le permitió desarrollar otras habilidades para subsistir, a través un emprendimiento familiar y, aparte, ofrece sus servicios profesionales en contabilidad, auditoría y tributación. “Todas estas actividades han ayudado a generar recursos para cumplir con compromisos financieros adquiridos”.

Expresa que, a lo largo de dos años y ante la demora de los procesos judiciales, concilió su liquidación de haberes pagadera en 18 meses, pero que no cubren sus 23 años de servicio a la empresa y “solo se reconoce una parte mínima de mi tiempo de trabajo y esfuerzo entregados”.

En el caso del exeditor de ese medio de comunicación, José Padilla Puchaicela, la Corte Nacional de Justicia (CNJ), a través de la Sala Especializada de lo Laboral, el viernes 22 de abril de 2022, negó el recurso de hecho, presentado por los directivos del diario La Hora de Loja dentro del juicio que, por despido intempestivo, iniciara. Él trabajó allí 18 años.

Con esta sentencia, en una entrevista anterior, Patricio Valdivieso Espinosa, abogado defensor del exobrero, dijo que “los ‘empresaurios’, porque hay empresarios dignos que respetan a sus trabajadores, entenderán que no pueden abusar porque con el remate de sus bienes se cancelarán este tipo de liquidaciones”.

Acudir a los juzgados

También dijo que la ratificación de la Corte Nacional abre la “gran posibilidad para que todos los trabajadores que sufran abusos de parte de sus patronos y que vean vulnerados sus derechos, incluso con horas extraordinarias y horas suplementarias, puedan acudir a los juzgados de Trabajo para que reclamen sus derechos”.

PARA SABER

Hay un extrabajador que adolece de una enfermedad catastrófica. El debe acudir a la salud pública.

Hay algunos que aún no encuentran trabajo, en tanto las deudas los acorralan; otros prestan sus servicios por horas. 

El edificio, de propiedad de la empresa, se encuentra embargado.

LA VOZ

Quedarme repentinamente sin trabajo, me permitió desarrollar otras habilidades”,

Extrabajadora

Sigo vendiendo publicidad para dos diarios de la localidad”,

Mildred Ludeña, exejecutiva de ventas

Me echaron sin ninguna consideración, recibiendo, incluso, maltrato psicológico, por no haber aceptado un valor inferior al que por ley me correspondía”,

María Soledad Vivar, exjefa de Recursos Humanos.