En 1973 el sociólogo Mark Granovetter, hizo un estudio a un grupo de hombres en Massachussets, EEUU, donde les preguntó cómo habían encontrado su puesto de trabajo en el que estaban en aquel momento, ahí descubrió que la mayoría, es decir el 56% de los consultados, había encontrado su trabajo a través de un contacto personal. El 19% utilizaron mecanismos convencionales a través de clasificados de empleo en los periódicos, un 10% postuló directamente al empleador y consiguió el trabajo.
Lo sorprendente del estudio de Granovetter, es que, quienes afirmaron haber encontrado trabajo gracias a un contacto, aseguraron que no fueron precisamente los contactos de su círculo más cercano -como familiares y amigos íntimos- quienes acabaron siendo los que les ayudaron a encontrar trabajo; fueron personas del círculo menos conocido.
Para Keith Ferrazi, autor “Networking para optimizar tus relaciones personales”, nuestro círculo íntimo de confianza tiene similares hábitos a los nuestros y, por tanto, posee la misma información que nosotros. Más afuera se encuentran aquellas relaciones de gente que conoce a más personas de la que nosotros conocemos. A esas personas Ferrazi, las denomina como “súper-conectores”, y tienen contacto con amplios círculos de confianza.
Pertenecer a un círculo de confianza demanda ciertos rasgos éticos como: lealtad y gratitud. Lealtad para cultivar la confianza y, gratitud para fortalecer el vínculo que te conecta.
En el canal de Telegram Mentoría Estratégica, te dejo este artículo ampliado donde te explico cómo acercarte a los súper conectores.
Marlon Tandazo Palacio
@MarlonTandazoP