Basta de trampas y mentiras

El show que vive el país no es nada nuevo, siempre en la Legislatura ha existido el ‘hombre del maletín’, la compra de conciencias, a cambio de aprobar leyes a favor del   presidente de la República, como la última con título bonito, de fomento al empleo, atracción de inversiones.

Lo problemático y preocupante es que, ante la no aprobación de esta malhadada Ley, el Presidente, después de tener acuerdos y favoritismos públicos y notorios con algunos asambleístas, los trató de ‘ladrones y corruptos’, con oscuras y dudosas intenciones, lo cual ha sembrado mayor rechazo y desconfianza en los ecuatorianos. Es que con estas actitudes inmaduras y rabiosas demuestran que se pretende distraer la atención del pueblo, a fin de que por momentos nos olvidemos de nuestras graves necesidades que vive el país y nuestra provincia en particular.

Estas reacciones, lejos de unificarnos para el cambio, abren cada vez más  la brecha entre el Gobierno Central, la Asamblea Nacional,  instituciones del Estado y organizaciones sociales.

La situación se  torna más grave, porque ante  las serias dificultades en que se debate nuestra ciudad y provincia de Loja, cada vez  más vergonzosa, nos preocupa sobremanera la falta de liderazgo por parte de nuestras autoridades, especialmente de elección popular, para levantar un proceso de unidad con las diferentes autoridades, organizaciones sociales y pueblo en general para inventariar en el orden de prioridades los problemas y soluciones con la participación y compromiso ineludible de todos.

Entonces, surge la necesidad de que los dirigentes de diferentes sectores,  organizaciones sociales de jóvenes, trabajadores, hombres y mujeres del campo y la ciudad, empecemos a activarnos  y, desde el sitio en que nos encontremos, levantemos nuestra mano solidaria para  en unidad de acciones tratar nuestra problemática y buscar alternativas que aporten a la solución de los inconvenientes.

Rómulo Acaro Guerrero