Comunicación asertiva en la relación

Para tener más probabilidades de éxito en la comunicación asertiva, se sugiere los siguientes ejercicios: sea breve: Si falla usted en ser breve y se enrolla con mucha facilidad, se le sugiere escribir cinco propuestas y una vez hecho, intente eliminar toda redundancia, toda repetición, todo componente que perjudique la brevedad del mensaje. No se pase usted al otro extremo. Los mensajes no son agradables. Lo ideal es un mensaje claro y sin excesiva palabrería.

No decir, Siempre-Nunca: En primer lugar, identifique usted creencias, aseveraciones, situaciones o simplemente opiniones en las que utilizaría estas dos palabras, por ejemplo – Yo nunca tomaría algo que no es mío. Tu siempre estás quejándote. Siempre te he querido. Jamás pensé que pudieras hacer esto. En segundo lugar, indique las razones en cada caso para señalar que ese adjetivo no es adecuado, argumentándolo por escrito. En tercer lugar, sustituya esa expresión por otra más objetiva y compárela con la anterior.

No emita juicios de valor: Tú sabes muy bien lo que a mí me gusta. Deberías ser más cariñosa con los niños. Es tu obligación decirme estas cosas. Estos ejemplos de juicios de valor pueden servir de referencia para esta práctica. Escoja lo que en su caso sea cierto que alguna vez utiliza y amplíelos con otros que usted o su señora esposa recuerden. Seguidamente intente remodelarlos sustituyendo la expresión moralista por una expresión que indique opinión. Por ejemplo: Creo que… Me parece que… Cuanto más larga sea esta lista, mejor, y una vez remodeladas las expresiones comente con su señora esposa hasta qué punto va a ser interesante para una buena relación el que usted se exprese de esta nueva forma. En conclusión, valore la parte positiva del argumento de cada uno y así tendrán una visión más amplia y completa. Recuerda es tu decisión ser feliz.

Francisco Herrera Burgos

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