¡Ay Lasso!

El presidente Lasso camina al despeñadero. Es una pena para quienes creyeron en su palabra y aplaudieron el fraude contra Yaku. Solo voy a recordar el caso Pandora Papers cuando la Asamblea Nacional (AN) lo salvó. Allí hubo mayoría y “no había corruptos”.

La ley rechazada de inversiones no solo que es un golpe a la política neoliberal de Lasso, sino que es un rechazo a su malhadada pretensión de privatizar todo. Esa actuación de la AN es positiva, pero no debemos dejar de lado su intención de resarcir su imagen, muy deteriorada, pero exigida por el auge de la lucha de los trabajadores y pueblos del Ecuador por vivir en dignidad. La AN sigue en deuda con los intereses populares.

El presidente Lasso, con rabietas y todo, lanza un furibundo discurso contra la AN. Los acusa de corrupción que se expresa en “pedidos” o “favores” a cambio de votos. Esa acusación grave nunca podrá dormir el sueño de los justos.

Las personas de un nivel de conciencia, -ojo no digo inteligentes porque todos los somos-, jamás podemos dejar pasar por alto esa rabieta neoliberal.

Es justo saludar la iniciativa de UP y otras organizaciones sociales que plantearon, a los órganos de control, la investigación de esas acusaciones. Queremos nombres y apellidos de usted señor presidente. Si no los da, créame que su imagen y gestión seguirá bajando.

Usted no hace mucho, ni poco, por los sectores trabajadores. Usted no cumple con la equiparación del magisterio, con el clamor de los agricultores, ni con la juventud estudiosa, peor cumple con las mujeres que reclaman su derecho a no ser obligadas a parir en caso de violación. Usted debe mucho.

La historia y trayectoria de los pueblos del Ecuador, jamás se someterán a sus designios. Con la frente en alto se seguirá en la resistencia popular. 

Remo Cornejo Luque

remocorluq@gmail.com