Vías de Loja, en desastre total

Definitivamente, la provincia de Loja está abandonada a su suerte. Las autoridades no tienen sentido de responsabilidad ni tampoco compromiso con su pequeño terruño. Solamente les interesa llevar agua a sus molinos. O si no, cómo se explica que por más de cinco años el sistema vial de Loja permanezca en total abandono. Desde que se construyeron las vías nunca han recibido un mantenimiento adecuado y oportuno, como limpieza de cunetas, tratamiento de taludes y retiro de material de alcantarillas taponadas. Las consecuencias desastrosas de la estación invernal son previsibles: derrumbes, destrucción de puentes, vías destruidas, accidentes trágicos y pérdidas de vidas valiosas que lamentar. ¿Y las autoridades? ¡Bien, gracias! Pero, la desgracia de los lojanos no queda allí. Además de la desatención gubernamental y del quemeimportismo de las autoridades locales, los tráileres de las empresas mineras que transportan cobre, como en tierra de nadie, también destruyen las vías.

Loja necesita de urgencia un plan anual de mantenimiento vial. Este plan tiene que contemplar la recuperación de taludes, limpieza de cunetas, reparación de agrietamientos, recapeo de la capa asfáltica, señalización vial y control del tráfico vehicular. La ejecución del plan de mantenimiento vial deberá priorizar la reactivación de la economía de amuchas familiares desempleadas organizadas en pequeños emprendimientos. ¿Cómo financiar el plan de mantenimiento vial? Inevitablemente el gobierno central tiene que transferir la plata. Primeramente, necesitamos recuperar la calidad de las vías y ponerlas expeditas; para luego pensar en estrategias de financiamiento, como la fijación de una tarifa de peaje o en la concesión vial. Sin un sistema vial de primer orden, Loja postergará su progreso.

Yubor Santín Guerrero