Exasesor de la alcaldía, Juan Pablo Montoya: ‘No fui el hombre más fuerte del Municipio’

Habla de envidias, de pugna de poderes, de gente que quiere estar junto a la autoridad. Asegura que no se fue resentido con nadie.

El exfuncionario dice que la alcaldesa necesitará para ejercer el cargo mucha paciencia y, sobre todo, discernimiento a la hora de tomar decisiones.

El 21 de febrero de 2022, al asumir el despacho Patricia Catalina Picoíta Astudillo, en condición de alcaldesa encargada del cantón Loja, tras la ausencia del titular, Jorge Bailón Abad, una de las primeras acciones fue remover de sus funciones a dos servidores municipales. Uno de ellos fue Juan Pablo Montoya Montoya, asesor del burgomaestre de ese entonces.

Rompe el silencio

17 días después de haber sido cesado de su cargo, que lo desempeñó desde el 15 de mayo de 2019, Juan Pablo Montoya rompe su silencio recordando esa situación y, a la vez, aclarando que se le pidió un informe, que lo hizo, al igual que entregó una declaración juramentada, pero que, sin embargo, se le dilató el trámite de presentación de su renuncia para mandarlo sacando del Municipio bajo la figura de remoción.

Sobre esto último, señala que “son cosas de forma que, a veces, hace sentir bien a la gente y yo no lo veo así porque estamos en este mundo y llevo años trabajando en el sector público y sé cómo es esto…”.

El exasesor, de 36 años, casado y padre de dos hijos, cuenta que cuando retornó al despacho el alcalde Bailón, el jueves 24 de febrero, tras interrumpir sus vacaciones, lo reintegró a sus funciones.

Concurso de merecimientos

Sobre el concurso de merecimientos, indica que como administrador de éste era su deber cumplir con el cronograma establecido y aprobado por el propio Ministerio de Trabajo, esto es, hasta el 25 de febrero, junto al resto de miembros del tribunal, declarar a los ganadores, puesto que hasta esa fecha “todavía el ingeniero Bailón era alcalde y yo estaba como asesor y, por ende, como administrador del concurso. No me he saltado la ley, ni he cometido acto alguno en contra de la ley”.

Juan Pablo Montoya, cuyos padres son oriundos de la parroquia Santiago, dice que su actuación en el concurso se dio apegada a la ley y por eso declaró y firmó las actas respectivas y que lo que ocurrió fuera de esa fecha ya no es de su responsabilidad, sino de quien dispuso lo contrario (suspensión de todos los concursos convocados), en todo caso, estima que los triunfadores presentarán su reclamo jurídico “porque están en su derecho”, al haber estado aprobado por el Ministerio de Trabajo.

Al ahora exasesor también se lo señalaba como el hombre fuerte del Municipio. Esto, según expresa, no es verdad y que el único líder y autoridad de allí “se llamaba ingeniero Jorge Bailón Abad. Dentro de la misma institución, a veces, hay resentimientos y envidias por querer estar al lado de la máxima autoridad”.

Acota que ahora mismo la alcaldesa, Patricia Picoíta (en funciones desde el 2 de marzo de 2022), debe estar experimentando esta situación de gente que quiere estar junto a ella. “Entonces, adentro mismo se generan esos rumores, por envidia o por querer tener el supuesto llamado poder. Eso no existe”.

Entonces, ¿no era el hombre fuerte del Municipio?

Dentro de la misma institución existió esa envidia y salieron esos rumores que yo era el hombre fuerte, cuando únicamente en condición de amigo le colaboraba al ingeniero, que estaba hasta el último con él, viendo qué falta, saliendo a las ocho y media de la noche de la institución. ¿Esto es ser hombre fuerte? Porque lo consideraba, lo admiraba, lo respetaba sobremanera al ingeniero Bailón, yo qué puedo hacer.

¿Hay pugnas al interior de la institución?

Sí. Adentro mismo existieron esas ‘pugnas de poderes’ y se generaron esos comentarios de que yo era el hombre más fuerte. Reitero eso no es así porque el ingeniero Bailón no era ningún político improvisado porque se las sabía todas (…).

¿Hasta cuándo laboró en el Municipio?

Inicié el 15 de mayo de 2019 y concluí mi labor el 1 de marzo de 2022, tras el fallecimiento del ingeniero.

¿Lo removieron de la entidad?

Insisto, presenté la renuncia, pero no la recibieron, aduciendo que debía presentar un informe, eso les dio tiempo a ellos para hacerme la acción de remoción. Eso no tiene sentido, como tampoco importancia, si me sacaron o no, yo presenté la renuncia. Además, no pensaba quedarme allí y de hecho al señor alcalde le fui claro que por la amistad y la lealtad seguía trabajando allí.

¿Se sentía bien laborando en el Municipio?

No era fácil para mí seguir trabajando dentro de una institución donde se me criticaba todo hasta de cómo me vestía, mis hijos, mi esposa, mis padres han sufrido muchísimo. Cuando a la gente le respondía de manera frontal no le gustaba. El ingeniero siempre me decía que no haga caso porque él sabía cómo eran las cosas, que me tranquilizara. 

¿Se fue resentido del Municipio?

Para nada. Nunca podría salir resentido de una institución, más aún si es la más cercana a la ciudadanía y donde pude ayudar a mucha gente con algunos procesos paralizados, con trámites que necesitaba. Actué sin banderas políticas, sin miramientos políticos, ayudé con todo lo que estuviera a mi alcance.

Al contrario, salgo agradecido porque pude estar al lado de un político, cuya acción humanista y humanitaria me hacía creer que aún existe esa clase de políticos que piensan primero en el pueblo antes que en ellos.

¿Cuál será su futuro?

 Al momento atiendo temas personales y familiares. A futuro veré qué pasa. Me han llamado políticos de otras provincias, de otros cantones, para sumarme al equipo de campaña con miras a las elecciones de 2023. He trabajado en esto porque es mi profesión. Aquí en Loja he tenido acercamientos con algunos precandidatos, en fin, estamos para servir.

¿Piensa en alguna candidatura?

 No. Si hubiera pensado en ello habría participado como candidato a asambleísta cuando el ingeniero estuvo de alcalde.

LA VOZ

Mis padres me enseñaron al trabajo duro, a salir adelante y a ser leal a las personas”,

Le deseo la mejor suerte a la nueva alcaldesa, Patricia Picoíta. Espero que se rodee de gente que la asesore con la cabeza, no con el hígado, ni resentimientos”, Juan Pablo Montoya, exservidor municipal

PARA SABER

Estudió en Quito diseño audiovisual y publicidad. Comunicador social graduado en la UNL con preparación académica en asesoría política.