Cuando mencionamos la palabra mujer, pensamos en el ser maravilloso, colmado de excelsas cualidades físicas, con un encanto que rinde al más indiferente de los hombres; con una sensibilidad espiritual que hace que sus actos dejen una secuela de grandeza inigualable; con una ternura con la que endulza cada una de sus palabras…Y se pueden decir tantas maravillas de la mujer que los poetas han llenado sus páginas con versos hermosos, sutiles, apasionados y también tristes.
Aparte de ello, la mujer tiene una fortaleza que, a lo largo de la historia, ha fraguado en hechos de reivindicación frente a un sistema machista, imperante antes con caracteres muy notorios y que, aún persisten, en algunos países, en donde el fanatismo religioso y tradición social, atentan contra la dignidad de la mujer.
Los tiempos vividos lo dicen todo, la mujer tiene los mismos derechos que el hombre para acceder a una formación académica de alto nivel, de manera que pueda desempeñar los mismos cargos y cumplir con las responsabilidades que el hombre, denotando, siempre sensatez, sabiduría y prudencia en la toma de sus decisiones. Ni siquiera la fortaleza del hombre, por su naturaleza física, ahora, es un óbice que frene a la mujer en su derecho de equidad.
En nuestro país, son varios los nombres de mujeres que, por su valentía, talento y fortaleza, han alcanzado trascendencia histórica como Manuela Sáenz, Tránsito Amaguaña, nuestra lojana Matilde Hidalgo de Procel, con justicia llamada la mujer total, quien, rompiendo añejos tabúes, se graduó en el Bernardo de comienzos del siglo pasado y luego, en Cuenca, se convirtió en la primera médica del Ecuador, aparte de ser la pionera del sufragio femenino en una elección presidencial.
Ahora mismo, aplaudimos que las leyes sean más equitativas con el acceso, a través de las urnas, de mujeres a cargos de elección popular, en varias provincias y ciudades del país. Y en nuestra ciudad, cuando la vida deja de ser vida con la muerte, en estricta sujeción a la ley, una mujer, Patricia Picoita Astudillo, es la flamante alcaldesa.
Mañana es 8 de marzo, felicidades a todas las mujeres.
Darío Granda Astudillo
dargranda@gmail.com