Lamentablemente el año 2022 inició abruptamente con una guerra agresiva, donde Rusia ha desafiado al mundo con sus intereses geopolíticos y económicos de tomarse Ucrania.
Rápidamente frente a este acontecimiento se ha observado la ofensiva occidental a Rusia a través de restricciones económicas internacionales, que se suman a la apreciación de mercado del rublo ruso, la pérdida de competitividad en el sector externo y la subida de la tasa de interés.
A nivel global, Rusia es un productor importante de trigo, maíz, aceite y además petróleo, lo que obviamente afectará a los precios mundiales que tienen como insumos estos bienes. Sobre todo, el petróleo que ya está experimentando efectos directos con su escalada en los precios, llegando a superar la barrera de los 100USD en la actualidad. Este fenómeno aún más arremeterá sobre los precios globales, generando procesos inflacionarios. Por otro lado, las bolsas de valores rusas han perdido constantemente su valor y algunos bancos rusos han sido restringidos de operaciones financieras alrededor del mundo.
Ecuador tampoco está lejos de sentirse impactado, ya que cada semana se están perdiendo aproximadamente 25 millones de dólares por el cierre de fronteras rusas y ucranianas, porque Rusia por ejemplo es un importador de flores, camarón y banano, que al país podrían dejarlo sin percibir 1000 millones de dólares anuales. Sin embargo, si este aumento del precio de petróleo se mantiene durante al menos un año, los excedentes en el presupuesto general del estado podrían ser importantes, llegando a un valor de entre los 3.500 y 7.000 millones de dólares aproximadamente, ya que el presupuesto actual fue desarrollado con un precio del crudo de 59 USD.
Desgraciadamente el panorama económico global y nacional muestra impactos que pueden ir escalando y agravándose si el conflicto armado y las restricciones económicas no paran.
Leonardo Izquierdo Montoya
leonaro.izquierdo.m@gmail.com