El año pasado, las fuertes precipitaciones provocaron el desbordamiento de los ríos Malacatos y Zamora, arrastrando lodo, árboles y piedras por las calles y avenidas de la ciudad de Loja. Las inundaciones pudieron haber provocado consecuencias fatales. ¿Qué está alterando el clima en Loja? Primero, la agresiva deforestación. Segundo, la acumulación de palizadas, piedras y desechos caseros en los cauces de los ríos y quebradas. Y tercero, el colapso del sistema sanitario de la ciudad.
De persistir la actitud pasiva de las autoridades, Loja podría sufrir desastres similares a los que sufre la Gasca, en Quito. Por tanto, es urgente que el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Cantonal coordine las medidas de mitigación para afrontar la fuerte estación invernal.
Las medidas de mitigación inmediatas que tienen que ejecutarse son limpieza y encauce de los ríos, dragado de quebradas que se encuentran taponadas y limpieza de alcantarillas. En el mediano plazo se tienen que construir los colectores marginales de aguas lluvias.
Si bien es cierto es importante desarrollar un plan de mitigación, respuesta y adaptación a la variabilidad climática para toda la ciudad de Loja, no obstante, es prioritario poner el foco de atención en medidas de prevención y mitigación en los sectores que presentan alta vulnerabilidad de riegos de desastres. Es decir, la población que se encuentra ubicada en los extremos norte – sur, en las márgenes de los ríos que cruzan la ciudad y las quebradas del sector noroccidental de la ciudad de Loja. La inversión en mitigación de riesgos de desastres debe ser una política pública del Estado y una política de responsabilidad social de la empresa privada. (Mgtr. Gestión de Riesgos de Desastres)
Yubor Santín Guerrero