Ecuador, con 17 millones de habitantes, tiene 3,6 millones de afiliados al Seguro Social, lo que significa que más de 14 millones de compatriotas están en la desocupación. Empero, los voceros del Gobierno nos dicen que el índice de desempleo ha bajado, pero no lo pueden demostrar, al confrontar las cifras poblacionales, con las cifras de afiliados al IESS, que demuestran efectivamente cuántos empleados existen.
El drama del desempleo comienza a sentirse muy severamente, aunque oficialmente se trate de minimizar el impacto. Se agudizó a partir de la reducción de personal en el sector público y en las empresas, porque se lanzó a la desocupación a empleados de cuarto o quinto niveles, con lo que no se solucionó nada en la época de la pandemia, sino que se agravó nuestra crítica situación.
Se demostró el desempleo con el concurso que llevó adelante el Municipio de Loja hace pocos meses que, para llenar 70 vacantes en varias áreas y departamentos, postularon ocho mil aspirantes.
El “Gobierno del Encuentro” no puede seguir mintiendo, que los indicadores señalan una alentadora mejoría en el empleo, en la atención a salud, en la cobertura de medicinas y en la atención a adultos mayores, porque ello es un espejismo, lo que sí podemos decir y comprobarlo es que el crimen organizado se ha incrementado, el tráfico de estupefacientes en grandes proporciones sigue en aumento, la violencia es casi insostenible, que el robo público en vez de disminuir se ha incrementado, es decir, no hemos mejorado en nada en nueve meses de Gobierno, a excepción de los programas de vacunación, que es lo único rescatable , porque la corrupción sigue en boga.
Luis Muñoz Muñoz